05 de mayo de 2017
05.05.2017

Vecinos del Port y Sagunt recuperan la espectacular maqueta de AHV dañada tras dos años en La Nau

La pieza será sólo uno de los atractivos de la muestra que se puede ver hasta el día 26 en el Centro Cívico

05.05.2017 | 04:15
Vecinos del Port y Sagunt recuperan la espectacular maqueta de AHV dañada tras dos años en La Nau

La enorme impronta que dejó en el Port de Sagunt la antigua siderurgia quedó plasmada en parte en 1961 en una espectacular maqueta encargada por Altos Hornos de Vizcaya (AHV), de 5,5 metros de longitud y 2,20 de ancho donde no faltaba detalle: Desde el puerto a las naves, los altos hornos, el ferrocarril, las oficinas, las casas de los ingenieros y de los obreros, la iglesia de Begoña, la escuela de aprendices. Todo.

Esa auténtica obra de arte es sólo de unos los atractivos de la exposición que se puede ver hasta el día 26 en el Centro Cívico del Port de Sagunt, dentro del centenario de la siderurgia que conmemoran el ayuntamiento y varias entidades. La muestra ha sido impulsada por la nueva Asociación de Patrimonio Industrial de Puerto de Sagunto; una entidad que, para poder exhibir la maqueta, ha necesitado un apoyo doble: El del IES Eduardo Merello, que ha acondicionado la enorme mesa sobre la que se apoya y el de varios vecinos que han invertido gratuitamente horas y esfuerzos para limpiarla y ponerla a punto: Pascual Díaz, Joaquín Martínez, Angel Mezquita, Enrique Pastor y Enrique Prades.

En realidad, esa réplica en miniatura de lo que fue AHV en el Port fue realizada en 1961 por unos trabajadores de la antigua fábrica que ya vieron cómo, en el año 2002, la Fundación del Patrimonio Industrial de Sagunt impulsaba la restauración de aquella maqueta; un trabajo encargado a una empresa especializada que costó en su momento un millón de pesetas. Tras ello, la maqueta se expuso con éxito durante los actos del centenario del Port y luego acabó guardada en el antiguo Casino. Sin embargo, las obras emprendidas allí hace unos dos años llevaron a trasladarla temporalmente a La Nau, mientras se acababa el futuro museo, y allí las goteras han acabado por hacer mella en ella, a pesar de que estaba tapada por un enorme plástico, según explicaban desde la asociación. «Las patas estaban muy deterioradas y la humedad y el polvo castigó mucho las piezas. Allí no debe volver. Y más, tras el trabajo realizado ahora», decían mientras ultimaban la muestra.

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