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Meteorología

La gota fría enciende las alarmas en Almardà por el retraso en la gola

Los agricultores denuncian la "poca vergüenza" de la conselleria por la falta de medidas

Estado de la gola tras ser abierta ayer por los agricultores

Estado de la gola tras ser abierta ayer por los agricultores

La llegada de una gota fría a la Comunitat Valenciana que ha llevado a la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) a activar para mañana miércoles la alerta amarilla en la provincia de València por lluvias torrenciales, mantiene «muy preocupados» a los agricultores del marjal de Almardà y a los vecinos de las urbanizaciones colindantes que temen nuevas inundaciones en esta zona de playa ante la falta del buen funcionamiento de la gola, situación que la conselleria se comprometió a solucionar para este mes de septiembre, después de años de anuncios y nuevos retrasos.

Ambos colectivos auguran que el problema vaya a repetirse de nuevo y la falta de la tan prometida turbina en la gola desde hace más de 10 años, necesaria para sacar al mar el agua que se acumula en esta zona, traiga de nuevo inundaciones y las consiguientes pérdidas.

Los agricultores están «hartos de promesas incumplidas» y lamentan la «poca vergüenza de la conselleria» que por última vez puso como fecha para iniciar las obras en septiembre. «El mes ya se ha iniciado y aquí solo está el cartel anunciando las mismas, nada más».

Por su parte, el alcalde de Sagunt, Darío Moreno, comentaba que en el ayuntamiento no consta una fecha concreta para comenzar con la actuación aunque sí el compromiso de conselleria de hacerlo en septiembre.

Desde la administración autonómica ratificaban la fecha, al tiempo que aclaraban que el motivo por el que no se han iniciado las obras es la campaña estival, todavía en marcha en Sagunt, lo que podría suponer un perjuicio para ésta. Añadían que los alrededores de la gola se utilizan en verano para aparcamiento al igual que suponen un acceso directo para este segmento de costa. Ante esta coyuntura, anunciaba la actuación una vez se cierre la campaña.

La fata de una intervención en este desagüe natural al mar provoca la acumulación de sedimentos marinos que obstruyen de forma continua la salida del agua, lo que obliga a estar dragando la zona de forma continua, de ahí, que la actuación contemple la instalación de una turbina de impulsión, así como una mejora del canal. Obras que se han prometido legislatura tras legislatura y que nunca llegan.

Esto ha generado varias manifestaciones y protestas esta primavera por parte de vecinos, ecologistas y agricultores.

Esta vez, según la conselleria, «los trámites administrativos ya han finalizado» y ahora solo quedan las obras, que cuentan con un presupuesto de 360.000 euros, procedente de los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (Feder). Una inversión que servirá para la restauración de esta infraestructura hidráulica y el control de los niveles de agua en el Lugar de Interés Comunitario (LIC) y zona Zepa que constituye el marjal de Almardà-Almenara, tal y como recoge el cartel que hay instalado hace unos meses.

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