14 de mayo de 2020
14.05.2020
Levante-emv
OPINIÓN

Los colegios siempre hemos estado ahí

14.05.2020 | 12:53
Los colegios siempre hemos estado ahí

La crisis sanitaria provocada por la Covid-19 ha llevado a la casi totalidad de las personas a realizar un cambio muy sustancial en su forma de vida. Crisis sanitaria que conlleva aparejada una crisis económica de gran envergadura que va a repercutir seriamente en la calidad de vida de una gran parte de la ciudadanía, sobre todo de autónomos, pymes y trabajadores en general.

Por eso, es fundamental que desde las instituciones se tomen las medidas adecuadas para paliar esta crisis con planes de empleo y ayudas directas.

El motivo de mi artículo es para romper una lanza a favor de una de las profesiones más cercanas e implicadas en la vida de los niños, de las niñas y de sus familias; los maestros y maestras, es decir, los colegios.

Es importante destacar que en los colegios además de enseñar una serie de contenidos, de transmitir valores de respeto, de tolerancia, de solidaridad€, también llevamos un seguimiento diario de las situaciones familiares para detectar posibles carencias, problemas y actuar para ayudarles. Las tutoras y los tutores siempre cercanos a su alumnado pendientes de cualquier indicio que nos pueda alarmar de que algo no funciona bien en su vida y poner los medios para solucionarlo.

Ahora, como todos saben, las clases son no presenciales. Los colegios nos hemos tenido que organizar en tiempo récord para garantizar que todo el alumnado pueda seguir educándose desde casa a través de las herramientas digitales (web familia, Mestre a casa, telegram, videoconferencias€). Poniéndonos en contacto con todas las familias, especialmente las más vulnerables, para cerciorarnos de que tenían las necesidades básicas cubiertas y no tenían ningún tipo de carencia. Gestionando la web familia, los vale-beca comedor para los becados 100 %, intentando solucionarles todo tipo de problemas y dudas. Y todo esto, de lunes a domingo, las 24 horas. Maestras y maestros con hijos e hijas, con parejas que también están teletrabajando todo el día, atendiendo a sus quehaceres domésticos, también haciendo las actividades con sus hijos e hijas, dejando de hacer cosas de su vida personal para atender en cualquier momento a su alumnado. Pero es que los colegios siempre lo hemos hecho, siempre hemos estado ahí, al lado de nuestro alumnado, de nuestras familias.

Y como director de colegio público que soy os aseguro que sé de que estoy hablando. Maestras y maestros llamando a sus familias, sobre todo las más vulnerables, constantemente para cerciorarse de que todo está en orden. Poniéndose en contacto con sus directores y directoras para explicarles la preocupación que tienen por algún/a alumno/a y familia en concreto y buscarles una solución.

También me gustaría resaltar el trabajo de mis compañeros y compañeras directores y directoras de los colegios de Sagunto y de El Puerto por el esfuerzo tan encomiable que están realizando coordinando a sus claustros con la imprescindible colaboración de su secretaria/o y su jefa/jefe de estudios para que todo funcione bien.

Con todo ello, lo que quiero dejar claro es que es fundamental el trabajo de nuestros sanitarios, fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, agricultores, ganaderos€, pero también de los maestros y maestras, porque siempre hemos estado ahí, al lado de nuestros chavales y de nuestras familias, aunque ahora probablemente, más que nunca.

El otro día tuve que acercarme al colegio a gestionar unos asuntos urgentes y al entrar y ver todo vacío, en silencio y apagado me paré en seco, en la puerta del despacho donde paso la mayor parte del día gestionando cientos de asuntos y de papeles y pensé en sus sonrisas, en sus miles de besos, en la marca de sus manos de tierra en mi ropa cuando me abrazan, en sus caras de enfado y preocupación cuando los mandan al despacho, en alguna manualidad que han hecho en clase y me traen una para mí, cuando me dicen que me vaya con ellos de excursión ("por fa, por fa, vente con nosotros"), cuando me cuentan algún asunto personal o preocupación y hasta cuando me dicen si tienen novia o novio. Y me sentí triste, muy triste. Y me di cuenta por un momento que son parte de mi familia.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook