Un total de 28 niños y niñas han podido disfrutar sin contratiempos del Campus de Fútbol que, finalmente, se ha celebrado en Faura durante quince días, con unas medidas de seguridad reforzadas para evitar contagios por Covid-19. Aunque el ayuntamiento acordó suspender la Escola d' Estiu y no abrir la piscina de verano, como hicieron el resto de consistorios de Les Valls y La Baronia, finalmente, este Campus «ha dado un respiro» a casi una treintena de chavales, siempre bajo la organización de Juan Albert, en colaboración con el club de fútbol local.

«Llevábamos varios años haciéndolo y, aunque esta vez teníamos dudas por la pandemia, la demanda de los padres y las ganas de los nanos nos han llevado a promoverlo, después de establecer un protocolo especial de seguridad que entregamos al ayuntamiento».

Entre otras medidas, esta prevención incluía una toma de temperatura al entrar, además del lavado de manos con gel hidroalcohólico y de las suelas de las botas, que ya debían llevar puestas desde casa.

Además, se recortó el horario diario al eliminarse la última hora que los chavales siempre disfrutaban en la piscina municipal, que este año no se ha llegado a abrir por la Covid-19.

Aún así, incluso se han hecho actividades de senderismo y una salida a la playa donde se mantuvo el buen ambiente que se vivió dentro del terreno de juego. «Los nanos tenían muchas ganas de hacer actividades al aire libre y eso se ha notado», resumía Albert, satisfecho del resultado.