«El gobierno municipal más caro de la democracia da una nueva muestra de parálisis al no presentar en plazo el proyecto del presupuesto del próximo año». Así denuncia el portavoz del PP, Sergio Muniesa, que «por segundo año consecutivo», el tripartito no disponga «del principal documento económico del ejercicio, el proyecto de presupuesto para 2021.

«Ni está ni se le espera», se lamenta el popular, quien cree que «la actual situación de crisis debería haber situado el presupuesto como un objetivo prioritario, pero los grupos seguimos sin tener noticia alguna de las cuentas municipales para el próximo año, que deberían haberse presentado antes del 15 de septiembre y aprobarse el 15 de octubre», añade Muniesa.

El exalcalde añade que «es preocupante que, en vez de dirigir todos los esfuerzos a presentar un presupuesto, hace unos días aprobaran una modificación cercana a los 2,5 millones de euros con la que han renunciado a hacer inversiones productivas con recursos propios. Las reconocidas prisas para llevar adelanta esta maniobra son una clara confesión de incapacidad, porque confirman que este año no las van a hacer, sino que destinan ese dinero a otros gastos que ya debían tener cubiertos y que, en el mejor de los casos, solo va a estar disponible unas pocas semanas, en vez de presentar el presupuesto para todo el año que viene».

Sin este documento, insiste el portavoz popular, «no se puede planificar ni cuanto ingresar ni cuanto gastar, apareciendo luego facturas donde no toca, ni tampoco programar inversiones que mejoren la calidad de vida de los vecinos», apunta Muniesa, quien advierte a estos últimos de que «se anuncian más impuestos, más deuda y más préstamo cuando encaramos la crisis económica».

Al popular no le sirven las «excusas» del tripartito sobre lo laborioso que está resultando la ejecución de las cuentas de este año, ya que «lo realmente laborioso es justificar, un año más, que 20 liberados con dedicación exclusiva no son capaces de presentarlo como dice la ley. Es una muestra más de dejadez inadmisible, porque lo menos que se le debe exigir a un equipo de gobierno de 20 liberados es que trabaje. Tienen los deberes sin hacer. Con renuncia a las inversiones, sin presupuesto para el año que viene a estas alturas la parálisis es un hecho y la falta de cuentas también».