El Ayuntamiento de Canet d’en Berenguer inicia la cuenta atrás para la construcción del nuevo instituto de Secundaria y Bachillerato con la adjudicación de la redacción del proyecto a la empresa Vtim Arquitectes por un importe de casi 170.000 euros.

Después de años de trámites y una licitación de cinco meses, que se retrasó por la presentación de un recurso, a la que se presentaron 17 empresas, la administración local arranca uno de los proyectos educativos más importantes de la comarca.

El IES de Canet, que cuenta con un presupuesto de 6,7 millones de euros, se construirá sobre una parcela de 10.000 m2 ubicada entre el campo de fútbol de la Figuereta y el centro educativo Mas Camarena. Contará con 12 líneas de ESO y 4 de Bachillerato, para una capacidad de más de 500 alumnos.

El edificio se distribuirá en dos plantas. La baja acogerá los seminarios de tecnología o ciencia, el laboratorio, las salas polivalentes, la biblioteca, el aula de música, la conserjería, la sala de profesores y los despachos. El primer piso albergará las aulas de ESO y Bachillerato de más de 60 m2 cada una, con pasillos anchos. A esto se suma un edificio anexo, conectado a través de una pasarela cubierta, donde se instalará el gimnasio y los vestuarios. Otros de los aspectos llamativos del proyecto es el amplio patio con cuatro pistas deportivas y zonas recreativas para los alumnos.

La previsión es que las obras arranquen en el último trimestre del próximo año con un plazo de ejecución de 18 meses, con lo que se estima que abrirá sus puertas para el curso 2023-2024, tal y como adelantaba el concejal de Infraestructuras, Antoni Antoni. «Es una satisfacción poner en marcha el instituto, un proyecto que se iniciaba en la legislatura anterior y que ha costado mucho esfuerzo sacar hacia adelante, debido a los problemas técnicos.

Este equipo de gobierno ha tenido que ir resolviendolo todo, como la dotación al edificio de una cámara sanitaria para evitar el riesgo de inundaciones, al construirse sobre una zona de influencia del río», explica.

Además de su capacidad y la oferta de servicios, Antoni destaca la sostenibilidad del edificio y la eficiencia energética, «aspectos que está muy cuidados y que son prioritarios para este equipo de gobierno». En este sentido, apunta su calificación energética doble A, con un sistema de refrigeración y calefacción de aerotermia y la instalación de placas fotovoltaicas de más de 100 KW. Los grifos también disponen de temporizadores para dosificar el consumo de agua. «A nivel arquitectónico y de eficiencia energética, el edificio está muy bien pensado, en el que ha primado el concepto de ahorro energético y eficiencia, que lo convertirá en referente de la comarca», dice.