El coronavirus ha obligado a cerrar hasta el próximo día 30 el aula de respiro que atiende en Sagunt a unos 60 enfermos de Alzhéimer de toda la comarca.

La medida se ha tomado después de que un usuario diera positivo y su familia alertara del resultado de la prueba. Esto permitió detectar otros dos casos entre los asistentes al centro, como explicaban a Levante-EMV responsables de la entidad.

Así, a pesar de que los asistentes están divididos en turnos «burbuja» para reducir los contactos entre sí, finalmente lo ocurrido ha paralizado toda la actividad y ha hecho que todos los trabajadores del turno de mañana deban guardar una cuarentena preventiva de diez días.

Según explican desde la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer que gestionan las instalaciones desde hace años, «el protocolo indica que es necesario cerrar el centro al completo, a pesar de que un turno y otro no tienen relación alguna (y al finalizar cada uno de ellos se realiza una desinfección exhaustiva)».

Desde el centro han querido recalcar que, a raíz de la pandemia, «a diario siguen un riguroso protocolo de seguridad, pero ya sabíamos que el riesgo 0 no existe», admitían.

Por ello, solo deseaban que «todos nuestros usuarios y familiares estén bien» y lamentaban «las molestias ocasionadas a las familias».

La previsión inicial es que el centro pueda volver a abrir sus puertas el próximo día 30 y continúe sus actividades con todas las medidas preventivas.

Actividad reanudada en agosto

El decreto de estado de alarma del pasado mes de marzo ya acabó afectando de lleno a la actividad de esta aula de respiro, que vio paralizada su actividad haya que al fin pudo reanudarse el pasado mes de agosto.

Aunque en verano las inscripciones no llegaron a cubrir todas las plazas y parecía que el coronavirus podía reducir la asistencia, ahora esa situación era ya diferente, como explicaban desde Afacam.