El ayuntamiento y la empresa Aigües de Sagunt ya están trabajando en mejorar la obra recién acabada por la conselleria que ha permitido poner una turbina en gola de Quartell. El objetivo municipal es automatizarla, ya que la colocada se activa de forma manual y eso conlleva una problemática extra para poder activarla.

Así lo explicó este fin de semana el alcalde de Sagunt, Darío Moreno, precisando que «desde el ayuntamiento se está trabajando para que la infraestructura dé los resultados que se esperan y para mantenerla en buen estado» que ese proyecto de automatización necesitará luego la aprobación de la Conselleria».

Moreno se expresó en esta línea dentro de un encuentro organizado por Acció Ecologista Agró, el colectivo que gestiona numerosas hectáreas del marjal de Almardà y el centro de voluntariado ambiental que tiene allí mismo el ayuntamiento.

El encuentro abordó la custodia del territorio, del agua, de la gobernanza participativa y de ecosistemas para intentar llegar a un consenso sobre la gestión de la Gola de Quartell.

La importancia de esto último es que se trata de una infraestructura clave para mantener un buen ecosistema en el marjal de Almardà, un humedal protegido a nivel internacional, además de garantizar las cosechas de muchos agricultores, el trabajo de varias empresas, la ausencia de inundaciones en calles y caminos, así como la práctica de la caza.

Por eso, tras la reciente colocación de la turbina demandada durante años en la gola, se acordó finalmente impulsar una mesa de trabajo entre diversas administraciones locales, propietarios y colectivos implicados con tal de avanzar en todo lo posible sobre varias cuestiones: Quién acciona la turbina, cuándo y cómo.

Ésta es una de las propuestas que lanzaron los ecologistas, además de otras más concretas, si bien finalmente se quedó en estudiar todos los aspectos en ese futuro grupo de trabajo al que se quiere invitar también a los ayuntamientos de Benavites y Quartell.

También se dejó claro que la Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente marcará las pautas fundamentales de la gestión de la gola, dentro de las normas de gestión del marjal de Almardà-Almenara como espacio protegido de la Red Natura 2000, que siempre antepondrán los usos ambientales al resto.

No obstante, los ecologistas tienen claro que más allá de ese documento, habrá que alcanzar consensos «y cuanto antes lo hagamos, mucho mejor para todos», decían desde el colectivo en su ánimo de acelerar los trámites «todo lo posible».

Confiar en los ecologistas

El alcalde de Sagunt, Darío Moreno, reconoció que en este asunto «vamos a tener que participar agentes muy diferentes», además de «escuchar, por supuesto, a la Conselleria con respecto a la protección del marjal».

En el debate, participaron el miembro de la Fundación Assut, Bosco Dies, y un representante de la Comunidad de Regantes del Tancat de l’Estell i Rojas, Vicent Mocholí.

Ambos explicaron el proyecto de custodia del territorio de sus entidades en el Parque Natural de la Albufera; «un buen ejemplo de gestión participativa en busca de la sostenibilidad territorial», a juicio de Agró. De hecho, tras la experiencia en L’Albufera, Mocholí animó a los agricultores a «perder el miedo» y confiar en las propuestas ecologistas de custodia compartida.

Al encuentro no faltaron la concejala y presidenta del Consell Agrari, Gloria Parra, y el edil de Mantenimiento y Aguas, Pepe Gil.