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Casi 90 reos de Sagunt prestaron servicios a la comunidad el año pasado

El ayuntamiento renueva el convenio que le vincula desde 2009 con Instituciones Penitenciarias

Imagen de archivo de un condenado a trabajos en beneficio de la comunidad. | LEVANTE-EMV

El Ayuntamiento de Sagunt y la secretaría general de Instituciones Penitenciarias han renovado el convenio que les une desde 2009 para el cumplimiento en la capital comarcal de penas de trabajos en beneficio de la comunidad a las que han sido condenadas vecinos de la ciudad.

El titular de este departamento del Ministerio del Interior, Ángel Luis Ortiz, y el alcalde, Darío Moreno, suscribieron hace unas semanas este compromiso, que ahora ha adquirido el carácter de oficial tras la publicación de un acuerdo que el pasado año permitió que 88 reos saldaran sus cuentas con la Justicia en Sagunt.

Así lo refleja la memoria de actividades de 2019 del programa de trabajos en beneficio de la comunidad impulsado desde el departamento municipal de Servicios Sociales. Este informe recoge que 77 hombres y 11 mujeres se beneficiaron del convenio penitenciario con la prestación de 6.287 jornadas de trabajo, con un promedio de 71 por condenado, de entre 4 y 8 horas cada una.

Con este tipo de iniciativas, que en España se inició en 1997 en colaboración con los ayuntamientos, el Ministerio de Justicia pretende «acercarse a los problemas cotidianos de convivencia y seguridad en las ciudades, valorando la adopción de medidas que potencien actuaciones de mediación, conciliación y reparación de daños».

En este contexto, el trabajo en beneficio de la comunidad se considera «una pena privativa de derechos, que no podrá imponerse sin el consentimiento del penado y que le obliga a prestar su cooperación no retribuida en determinadas actividades de utilidad pública», tareas «dignas, enfocadas a una naturaleza similar al delito cometido y consistentes en reparar los daños causados o apoyar y asistir a determinadas víctimas, por ejemplo, ante una infracción de tráfico, labor de acompañamiento a personas que sufren determinadas lesiones».

Durante 2019, la mayoría de estos trabajos se desarrollaron en la SAG (69), con tareas de aseo y mantenimiento del entorno urbano, mientras que el resto se repartió entre el polideportivo internúcleos, donde se realizaron trabajos de conservación, el asilo de los Ancianos Desamparados y el centro Voramar.

Según recoge la memoria, algunas de estas personas aceptaron voluntariamente cambios de tareas para colaborar con la Semana del Mayor o pegar carteles informativos sobre diversos actividades municipales. Otros trabajos fueron de pintura, retirada de enseres en varios centros de Servicios Sociales, o tareas de apoyo en el acompañamiento a usuarios que apenas salen de sus domicilios o que sufren el síndrome de diógenes. También se organizaron actividades de formación en drogodependencias y en resolución de conflictos.

Del grupo de condenados que inició estos programas en Sagunt durante el pasado año, 23 fueron derivados, ya fuera por motivos de salud, incumplimientos del plan, perfiles inadecuados, inserción laboral o incorporación a programas de salud mental del departamento de gestión de penas y medidas alternativas.

Violencia machista y conducir borracho o sin carnet

Los principales delitos por los que los condenados prestan en Sagunt los trabajos en beneficio de la comunidad son los relacionados con la violencia machista (37,5 %), seguidos de la conducción sin carnet o bajo los efectos del alcohol (26,1 %), los hurtos (10,2 %) o la violencia familiar (8 %), entre otros como el blanqueo de capitales o el enganche ilegal a la luz. Además de ser la mayoría de nacionalidad española (81,8 %), otra característica predominante es que estos condenados suelen estar en situación de desempleo, con una minoría que trabaja por cuenta ajena, es jubilada o todavía estudiante.

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