El último pleno del año en el Ayuntamiento de Sagunt aprobó ayer la nueva ordenanza sobre la concesión de los premios de las cucañas marítimas que cierran el 15 de agosto las fiestas patronales y que hasta 2014 se culminaban con la suelta de patos vivos. La acumulación de sentencias contrarias y sanciones llevó al consistorio a eliminar el acto, con la oposición de los peñistas que solo hace unas semanas confirmaron su participación en las próximas cucañas, después de años de boicot.

El portavoz de Iniciativa Porteña, Manuel González, fue quien removió esta polémica al querer «dejar claro que no estamos en contra de la suelta de patos y que entendemos que se puede retomar, no como antes, pero sí con las pertinentes adaptaciones a la legalidad». En cualquier caso, el segregacionista intervino para puntualizar que «no queremos que quede la sensación de que se maltrataba a los patos, aunque es verdad que el municipio tiene que avanzar en sus costumbres».

González también señaló que le parece «hipócrita que, por razones políticas, se sustituyera la tradicional suelta de patos vivos por el lanzamiento de pelotitas con premios, cuando a unos 400 metros de donde se celebran las cucañas, hay un recinto donde se llevan a cabo espectáculos taurinos en los que se trata peor a los animales».

La concejala de Fiestas y Cultura Popular de Sagunt, Asun Moll, dio réplica al edil de IP al señalar que «esta ordenanza responde a las varias sentencias contrarias y tiene el objetivo de evitar nuevas multas. Cuando haya una resolución judicial de este tipo en contra de los festejos taurinos, el ayuntamiento tomará la misma medida». La edila de Compromís añadió que «esta vía se toma para no eliminar la tradición de las cucañas», que se completan con la cogida de bandera de un palo engrasado.

La propuesta salió adelante con los votos favorables del tripartito (PSOE, Compromís y EU), al que se unieron en este punto los ediles de Cs, mientras que IP, PP y Vox se abstuvieron.