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El Castillo de Sagunt, un legado mundial abandonado

El Castillo de Sagunt languidece, tras décadas de abandono e intervenciones centradas en preservar sus muros que aún lo mantienen sin señales ni WC Hay elementos en ruinas, restos desperdigados y obras sin acabar

Vista de la fortaleza, con el Port de Sagunt y el mar al fondo.

Vista de la fortaleza, con el Port de Sagunt y el mar al fondo.

Visitar el Castillo de Sagunt nunca deja indiferente. Su magnetismo es total y su historia legendaria. Por ello, muchos llegan en busca de ese lugar que resistió durante meses el asedio de Aníbal y cuya conquista desencadenó la segunda Guerra Púnica entre dos civilizaciones: Los gigantes de Roma y Cartago. Sin embargo, es tal el nivel de abandono que ha sufrido durante las últimas décadas; es tal la desidia y la falta de servicios básicos, como lavabos o fuentes, que a vecinos y visitantes les cuesta entender que un Monumento Nacional desde 1931 esté en esas condiciones en pleno siglo XXI.

Ese mal estado hace que recorrer el lugar deje un regusto amargo, por mucho que el Ministerio haya invertido 4 millones en los últimos 20 años para evitar el derrumbe de muros, de la puerta de Almenara y colocar barandillas para evitar caídas en los puntos más peligrosos. «Es enorme y con una vistas muy bonitas, pero vengo realmente impresionada de cómo está. Para nada me esperaba algo así», afirma Amparo, una de esas muchas turistas que no daba crédito a lo que se encontró cuando se acercó con su pareja hace poco. «No se entiende cómo pueden tenerlo así. No hay señales que te indiquen qué es cada cosa. Alguna vieja y sin explicaciones. Hay una edificación cayéndoso a trozos justo a la entrada, muros caídos, restos arqueológicos como olvidados al lado de una senda o tras una valla a la que no se pueden acceder...Es penoso», añadía mientras se preguntaba asombrada «cómo se podía mantener con tanta dejadez».

Este testimonio no es un caso aislado. Todo lo contrario. Es lo habitual. Así lo viven a diario vecinos y trabajadores de la zona, que ya no saben ni qué decir cuando muchos les preguntan cómo un lugar de talla internacional puede estar sin acondicionar a las visitas, con elementos en ruinas, un Centro de Recepción de Visitantes acabado desde 2010 pero aún sin abrir por falta de luz, zonas como las mazmorras con la entrada cortada por problemas de accesibilidad...«Es tan vergonzoso que a mí, cuando me preguntan, me dan ganas de llorar. ¡Es una rabia y una impotencia!», afirma un asiduo del lugar que ha peleado durante años para lograr mejoras en un lugar que está mejor que hace 5 años gracias a una intervención de urgencia del ministerio y al colectivo de Voluntarios por el Patrimonio, que lleva este tiempo colaborando gratis en retirar las chumberas que impedían el acceso a muchas zonas.

Demandas en saco roto

Y es que las múltiples carencias que arrastra a fortaleza duelen especialmente a muchos vecinos, asociaciones y partidos políticos locales que llevan décadas demandando sin éxito un plan de inversiones periódicas y anuales que nunca acaba de llegar.

Como la fortaleza es propiedad del Ministerio de Cultura, con la gestión transferida a la Conselleria, cualquier actuación en ella requiere de un consenso y una relación fluida con el ayuntamiento que aún hoy es un objetivo del actual gobierno local del PSPV-PSOE, Compromís y EU, pues en el anterior mandato solo se logró conformar una mesa técnica a tres bandas que apenas se reunió.

El alcalde, Darío Moreno, ratifica que «hay voluntad política» para poner en valor el conjunto con planes anuales. También afirma que «al fin, todas las administraciones se han alineado para impulsar actuaciones que en un tiempo cambiarán sustancialmente el lugar». Queda por ver cuánto tiempo habrá que seguir esperando.

Los problemas más acuciantes, en vías de resolver

Los problemas «más acuciantes» del Castillo de Sagunt ya están en vías de resolver a corto y medio plazo, según asegura el alcalde, Darío Moreno. «En cuanto esté el visto bueno de la Hacienda de la Generalitat, en breve, se retomará la obra para dar luz al Centro de Visitantes, un edificio que se hizo en 2010 y esperamos abrir cuanto antes porque permitirá otra experiencia al turista, al entrar por una puerta nueva y tener enseguida un lugar donde ver un vídeo explicándole lo que va a ver, con lavabos y aseos», afirma. Junto a esto, destaca que el Ministerio tiene ya redactado un proyecto que permitirá reacondicionar caminos, colocar señalítica interior además de catalogar y reubicar el material arqueológico disperso y reparar muros en mal estado, entre otros. «Falta que la Conselleria le dé el visto bueno», decía sin querer concretar cuándo podrán empezar esas obras presupuestadas en un millón de euros «En cuanto estén esas dos intervenciones, el cambio será sustancial y la percepción al visitarlo, mejorará, aunque seguimos peleando porque hay muchas actuaciones pendientes», afirma.

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