Una mezcla de rock, pop y electrónica. Así es como el trío Tensión no resuelta define su estilo. El grupo pretende adentrarse en el panorama musical creando un sonido que les identifique y, sobre todo, haciendo las cosas de manera diferente con su personalidad, una seña de identidad que se traduce en el riesgo y la aportación de algo nuevo al género musical.

Tensión no resuelta lleva en marcha algo más de un año y está formado por Iñaki Jonás, de Sagunt, quien pone la voz y toca la guitarra; Eliseo Cenalmor, del Port de Sagunt, al bajo; así como Tomás Domínguez, de València, quien se encarga de la batería acústica y electrónica. Esta banda se creó para expulsar «nuestra tensión de muchos años acumulando ideas y sonidos», cuentan.

Empezaron su andadura en la música coincidiendo en el que consideran «el peor momento de la historia, debido a la covid-19», pero han conseguido grabar un disco con 11 canciones que salió en todas las plataformas digitales en abril del pasado año y en formato CD en mayo.

Aun así, no han tenido la oportunidad todavía de interpretar sus canciones en concierto, pero esperan hacerlo muy pronto, con un sonido en directo con el que intentará hacer disfrutar, bailar y transmitir al público todas sus sensaciones. Su primer single, Pulso se puede ver tanto en su canal de Youtube como en sus redes sociales.