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Un frustrado cese erosiona el gobierno tripartito de Sagunt

Una maniobra de EU hace inservible la mayoría simple

Sede principal de la empresa municipal SAG.  | TORTAJADA

Sede principal de la empresa municipal SAG. | TORTAJADA

La propuesta de destituir al director general de la empresa municipal de Sagunt (SAG) solo sirvió ayer para evidenciar la división en este asunto del gobierno local que conforman PSOE, Compromís y EU. De hecho, la medida no pudo salir adelante y únicamente ha llevado a erosionar el clima de confianza entre los socios, por mucho que no se vea en peligro el acuerdo de gobierno, dado que este asunto ni siquiera formaba parte del pacto firmado en su día.

La medida se votó ayer en el consejo de administración de la empresa SAG convocado de manera extraordinaria por el alcalde, Darío Moreno, para abordar este asunto que afecta de lleno a la empresa municipal que se ocupa del aseo urbano y que gestionan sus socios de EU.

PSOE y Compromís apoyaron la medida sin que ningún otro grupo político les respaldara, lo que impidió lograr la mayoría absoluta necesaria, a pesar de que estos dos últimos grupos sí habían ganado la votación con 4 apoyos frente a los 3 pronunciamientos contrarios al cese y la abstención de EU, justo el partido que dirige la SAG.

La clave de la votación, precisamente, estuvo en la estrategia llevada a cabo por EU, que era favorable a mantener al director general, Enrique Catalá, pero optó por abstenerse y no votar en contra de la iniciativa, como había hecho el resto de la oposición. Con esa «jugada», desde EU se impidió que sus socios de gobierno se salieran con la suya gracias al voto de calidad del alcalde, que hubiera decidido solo en caso de un empate que no llegó a producirse.

También fue clave que en la votación no participara el representante de Ciudadanos en el consejo de administración, José Manuel Martínez Fernández, debido a que el portavoz del grupo municipal, Salva Montesinos, ya comunicó hace semanas por escrito al ayuntamiento que revocaba su nombramiento. Pese a esto último, Martínez sí acudió al consejo de administración al no estar cesado oficialmente como portavoz de Cs pero, tras dar unas explicaciones al principio de la reunión, optó por no participar en la votación.

En un consejo de administración que se prolongó hora y media no faltaron momentos tensos pues, tras explicar su postura el portavoz de EU, Roberto Rovira, y llevarse a cabo la votación, el representante de Cs volvió a entrar diciendo que sí quería votar, cosa que caldeó los ánimos y llevó a preguntar a un representante del PSOE si era legal convocar otro consejo de administración extraordinario en media hora. Aún así, el alcalde Darío Moreno dejó claro que asumía el resultado mientras el director de general de la SAG asistía a toda la reunión sin romper su silencio.

En declaraciones posteriores a Levante-EMV, el alcalde descartó que lo ocurrido pueda suponer una crisis en el gobierno local. «El mismo representante de EU ha admitido en el consejo que era absolutamente legítimo hacer esta propuesta. En ningún caso ha dicho que lo vea una ‘injerencia’ en sus competencias», añadía.

Aún así, lo ocurrido sí ha levantado suspicacias en EU, hasta el punto de que el partido reunió el pasado sábado a su asamblea para explicarlo y prometió volverla a convocar para valorar las acciones a tomar «si el cese salía adelante de forma poco ética, aprovechando simplemente que Ciudadanos había pedido la renovación de su consejero y era el momento idóneo de ganar la votación sin haberlo pactado antes con nosotros», decían desde el partido. Aún así, como esto finalmente no ocurrió, se desactivó un desencuentro que amenazaba con acabar en crisis de gobierno.

El alcalde también confirmó tras la reunión su disposición a «seguir trabajando con el actual director general para que la SAG funcione lo mejor posible». «No es que haya habido problemas con su rendimiento o su lealtad. Creíamos conveniente buscar a una persona más proactiva y comunicativa, nada más», apuntaba esperando que esto «en ningún caso afecte al servicio» y confiando en «la profesionalidad» de Catalá, que lleva ya 12 años al frente de la firma.

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