El porteño Pablo del Rincón estará en el primer equipo de División de Honor Plata del Fertiberia Balonmano Puerto Sagunto la temporada que viene. Nieto y sobrino nieto de dos fundadores del club que jugaron en el primer equipo, su fichaje es «más que un logro personal. Si echo la vista hacia mis inicios en el club, es infinita la cantidad de jugadores que he visto pasar. Son muy pocos los que logran llegar hasta el primer equipo. Ya sea por motivos laborales, de oportunidad o técnicos es complicado formar parte de un equipo profesional y defender la camiseta de Los Guerreros Rojiblancos. Es por eso que para mí, haber conseguido este logro tras tantos años dedicados a este deporte, es un logro compartido con todos aquellos que un día tuvieron el sueño de hacerlo y no lo lograron, o quizá todavía no lo han hecho. Y que por supuesto pienso aprovechar, dando todo de mí en la pista en forma de agradecimiento aquellos que han confiado en mí para el proyecto».

En cuanto a lo que puede aportar cuenta: «El que me conoce lo sabe, pero si por algo destaco es por ser un jugador con mucha garra, entrega y pasión cada vez que salto al 40x20. Un primera línea polivalente, que puede jugar en varias posiciones según las necesidades del partido y el entrenador, que disfruta mucho del uno contra uno, con espacios y del lanzamiento sorpresivo desde los 9 metros. El objetivo debe ser siempre luchar por estar lo más arriba posible», terminaba el porteño.