El meteorología parece que por fin ha dado una tregua en Sagunt, después de unos días en los que las inundaciones y el viento han hecho estragos nunca antes vistos. El último se produjo anoche en el parquin subterráneo de Sants de la Pedra, donde una veintena de coches se vio afectada por la entrada de agua hasta un nivel sin precedentes desde que se abrió hace más de 15 años. Los avisos del personal de la empresa concesionaria de este equipamiento público evitaron que los daños fueran mayores, aunque a última hora de la mañana todavía aparecían propietarios de vehículos que se encontraban con los efectos del "tornado de lluvia" que azotó al núcleo histórico.

Así lo define una vecina de la zona, que precisa que las plazas zonas más afectadas eran las situadas más al este en dirección al Port de Sagunt. Otro de los afectados todavía esperaba a la grúa antes del mediodía, con su coche recién comprado. "El agua, normalmente, sigue por la avenida o se desvía por la rotonda, pero llega al río. Lo único diferente esta vez es que la falla hizo de tapón y la corriente llena de suciedad se fue por la rotonda y cayó al parquin", señala en palabras a Levante-EMV.

Desde la empresa reconocen que "esa es también nuestra teoría, ya que las bombas de achique funcionaron bien. También es verdad que, si dicen que cayeron cerca de 100 litros por metro cuadrado en tan poco tiempo, eso no hay bomba que lo absorba". El "barrizal" en el que se había convertido el garaje desde primera hora de la mañana confirmaba la enorme cantidad de agua que había entrado, hasta cubrir el tubo de escape y en varios casos la matrícula entera.

El consorcio de seguros se hará cargo de los daños en estos vehículos, según ha ido informando la empresa a lo largo del día, aunque algunos propietarios se arriesgaron a arrancar su coche y a desaguar por el tubo de escape. Los bomberos del parque de Sagunt también echaron una mano en los momentos más críticos y finalmente el episodio se puso superar únicamente con daños materiales.