Víctor Belinchón se convertirá hoy en el primer hombre del Camp de Morvedre que es proclamado fallero mayor; una medida que llevará a su comisión del Port de Sagunt a romper moldes como ya lo hiciera en 1990, cuando La Marina tuvo la primera mujer presidenta de la comarca.

A sus 50 años, este calderero casado y con varios hijos, admitía ayer a Levante-EMV estar sorprendido por el eco que ha tenido esta decisión que él asegura haber tomado «con todo el respeto» y «simplemente porque me hacía ilusión». «Yo lo hice de forma seria y con toda naturalidad, pensando además que no era el primero en la provincia en hacerlo. Pero me preocupa que tantos medios de comunicación me estén preguntando por este asunto y, por desgracia, haya tanta extrañeza porque vaya a ser fallero mayor. Se ve que en pleno siglo XXI aún hay muchos prejuicios», reconocía a preguntas de este diario.

Tras una larga trayectoria en el mundo fallero en la que llegó a presidir su comisión y ser vicepresidente de la Federación Junta Fallera de Sagunt, Belinchón resalta que «ya nadie se sorprende de que haya mujeres presidentas». Por ello, confía en que «llegará un momento en el que nadie se asombrará de que haya un fallero mayor».

En cualquier caso, deja claro que él decidió presentarse «al ver que estábamos en un año atípico y nadie tenía ganas de optar al cargo», pero agrega que lo hubiera dejado en manos de una mujer «si alguien se hubiese presentado». «Yo no tenía ningún afán de protagonismo, ni lo hice para romper ninguna lanza por la inclusión. Mi motivación no era esa. Me apetecía ser fallera mayor desde siempre, representando a mi comisión, y ya está», aseguraba, negando que todo hubiera sido fruto de alguna broma. «Si llego a saber la repercusión que esto ha tenido a nivel de medios de comunicación, ni me presento», añadía.

Con su dilatada experiencia en la fiesta, afirma «no estar nervioso» al pensar en la proclamación. «Será mi primer acto, pero no me preocupa», apuntaba tras reconocer que ve «más fácil» el «tener que representar a la comisión» como fallero mayor que asumir la presidencia, «pues ahí sí tienes la responsabilidad y llevas todo a las espaldas».

Apoyo familiar

También confiesa tener la suerte de que toda su familia le respalda. «Tanto en mi casa como en la de mis padres me apoyan, como siempre han hecho. Mi madre lo primero que me preguntó es en qué me tenían que ayudar, pero ya le dije que en nada», decía.

Para difundir la proclamación, los cuatro máximos representantes de La Marina posaron para el fotógrafo Roberto Martínez en una divertida imagen que destila alegría. «En la falla somos como una familia y en la foto se ve el cariño. Las dos pequeñas son un sol y de la presidenta soy amigo desde hace muchos años», decía en relación a las tres mujeres con las que compartirá mandato: La presidenta, Eva Cayuela, la presidenta infantil, Marta Estal y la fallera mayor infantil Nora Bea; todo un equipo que hace poco ya vivió el sueño de lograr con su monumento grande el premio a la Mejor Falla del Camp de Morvedre.