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«Lo importante es que la legionela en el colegio se ha detectado a tiempo»

El alcalde de Canet asegura que no ha habido ningún problema sanitario y «solo se ha rebasado muy levemente» la tasa recomendada

Un operario, en plenas tareas ayer en Canet. | TORTAJADA

El Alcalde de Canet d’en Berenguer, Pere Antoni Chordà, ha descartado rotundamente cualquier tipo de problema sanitario después de los datos obtenidos en los últimos análisis de agua realizados en el CEIP la Muralla . «Con los niveles de resto de bacteria detectados se podría perfectamente beber de ese único grifo que sobrepasa ligeramente la tasa recomendada y no pasaría absolutamente nada», afirmaba el mandatario. Pese a ello comenta haber activado todos los protocolos posibles de prevención para ganar en tranquilidad y asegurar la salubridad en todas las instalaciones municipales.

De esta manera, expone el primer edil de Canet que el tratamiento antilegionela se hizo «correctamente el día 2 de septiembre, una semana antes del inicio del curso escolar como ocurre con todos los edificios municipales antes de su apertura», aseguraba. «La cloración, que es el nombre del procedimiento de limpieza contra esta bacteria, se realizó con total normalidad, aunque un posterior análisis por parte de otra empresa privada, descubrió una ligera anomalía», añadía. Este análisis ha advertido que los valores mínimos encontrados en la Muralla superan muy levemente el nivel exigido por Sanidad puesto que de las 1.000 unidades por litro recomendados se tienen 1.100 unidades en un grifo, cuando en los lugares en los que se ha transmitido la enfermedad podemos hablar de valores que superan las 25.000 ó 30.000 unidades», explicaba.

La actuación, realizada el mismo día en que se conoció el resultado de esta prueba, se ha centrado en el cierre del ciclo de agua correspondiente al grifo afectado. «Hoy se ha vuelto a hacer el tratamiento de hipercloración del agua y se procederá a un nuevo análisis después de cambiar la bola del grifo, lugar en el que hipotéticamente se podrían encontrar restos de la bacteria», declaraba ayer a Levante-EMV. A este respecto, Antoni, afirma que «se podría beber de ese grifo y no pasaría nada», al tiempo que remarcaba que en casos de focos de transmisión de la legionela «se produce a través de los conductos del aire acondicionado y las evaporadoras que no paran de pulverizar aire y no por una cañería que además tiene una concentración mínima de la bacteria en cuestión». Por ello, remarca: «Lo importante es que la legionela en el colegio se ha detectado a tiempo».

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