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Anuncios y reproches en Sagunt

El alcalde destacó los avances pese a la covid y la oposición recordó las asignaturas pendientes

El alcalde, Darío Moreno, durante una de sus intervenciones en el pleno de ayer. | DANIEL TORTAJADA

El Ayuntamiento de Sagunt celebró ayer el debate de política general municipal que, durante poco más de cuatro horas, desgranó lo mejor y lo peor del último año de gestión.

Esta habitual visión contrapuesta entre los grupos del gobierno y la oposición se vio salpicada con algunos anuncios más o menos novedosos, el reconocimiento del mucho trabajo que todavía queda por delante y la coincidencia en la preocupación de asuntos como la limpieza viaria o de solares, el deterioro de las playas del norte, el Malecón de Menera, la desalinizadora, el patrimonio industrial o los efectos de las fuertes lluvias.

El alcalde, Darío Moreno, quien abrió y cerró el debate, además de disponer de otro turno intermedio, reconoció las dificultades y limitaciones provocadas por la pandemia, aunque también destacó su «orgullo» por los avances y por la demostración de que «somos un pueblo responsable y fuerte».

En un repaso de los hitos por delegaciones, que sus socios en el tripartito repitieron en sus intervenciones, el socialista anunció que este año espera tener listo el borrador de la reclamada relación de puestos de trabajo para iniciar su negociación, al tiempo que adelantó el reparto entre la Gerencia y Ciutat Vella de los 2 millones de euros que espera recibir el ayuntamiento de un fondo de ayuda a la inversión por parte de la Diputació de València.

Moreno también recalcó los «31 proyectos desbloqueados» durante este mandato, aunque también reconoció algunas de las cuestiones pendientes como el Castillo, el Pantalán o la llegada de Cercanías al Port de Sagunt.

Puente entre el Port y Canet

También desde el tripartito, el portavoz de Compromís, Quico Fernández, destacó el desbloqueo del proyecto de construcción del puente entre el Port y Canet d’en Berenguer, así como la finalización del expediente para declarar Sagunt como Patrimonio de la Humanidad. Por su parte, Roberto Rovira (EU) alabó el «escudo social» construido desde el ayuntamiento frente a la pandemia, que permite «una salida solidaria a esta crisis».

Ya desde la oposición, el portavoz de IP, Manuel González, reivindicó la existencia del Port, del que «el tripartito solo se acuerda para recaudar, pero no para invertir». El segregacionista hizo una repaso pormenorizado de los proyectos olvidados, especialmente los referidos al patrimonio industrial, al tiempo que lamentó el «servilismo» con otras administraciones al no presionar para hacer que cumplan sus responsabilidades.

Por su parte, Sergio Muniesa (PP) lamentó que «podría decir lo mismo del año pasado, lo que evidencia el agotamiento de este gobierno que no resuelve los problemas». El popular centró sus críticas en el «fracaso nunca visto» en la gestión económica, que «para intentar resolver, vuelven a los mismos errores».

Desde Cs, Salva Montesinos, hizo hincapié en otro de los temas recurrentes durante el pleno de ayer: la SAG, sobre el que también incidió el edil de Vox. «El pueblo está sucio», apuntaron desde la formación naranja, mientras que Alejandro Vila insistió en que «si pregunta entre la gente, la visión que hay sobre el servicio de limpieza viaria es muy negativa». Además de Rovira como concejal de la SAG, el alcalde replicó señalando los problemas de organización de la empresa municipal, que achacó a la dirección. «Son innegables las aportaciones del gerente en los últimos años, pero también resulta evidente la necesidad de un nuevo impulso que mejore la limpieza, la recogida de basura y el mantenimiento de la jardinería», aseguró el alcalde.

Con dos turnos por grupo, que el PSPV fue el único en no aprovechar, y un tono en general muy cordial se puso el broche a este debate sin público y retransmitido online.

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