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Dignidad en Faura 81 años después

Los restos del alcalde fusilado ya descansan en el cementerio tras un emotivo homenaje

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El alcalde Luís Ocaña volvió a Faura, 81 años después de ser fusilado por el franquismo. Levante-EMV

Lluís Ocaña volvió a Faura, 81 años después de ser asesinado por el régimen franquista. La familia del que fuera alcalde socialista vivió con emoción la recuperación de los restos de su padre y abuelo. "El sueño de toda una vida, por fin se hace realidad", afirma Electra Ocaña, hija del conocido en Faura como tío Lluís. Por su parte, Sabina Ocaña, su nieta, tuvo palabras especiales para su abuela Paquita por la "resiliencia y la capacidad de convivencia" y también para su padre "con quien desde ahora descansa el abuelo".

El acto homenaje a Lluís Ocaña contó con dos momentos esenciales; una primera recepción en el ayuntamiento y el posterior entierro en el cementerio municipal. "El alcalde que vuelve a su ayuntamiento, justamente hoy, 81 años después de su fusilamiento. Este acto de justicia y dignidad debería convertirse en un aprendizaje para todos. Esperemos que nadie, nunca más tenga que perder la vida por ser o pensar diferente. El tío Lluís vuelve aquí, al que fue su ayuntamiento, y nos deja el valioso testimonio de la tía Electra, que nos da diariamente una lección de convivencia», apuntó Toni Gaspar durante el acto.

El 23 de octubre de 1940, Lluís Ocaña fue fusilado por el mero hecho de defender sus ideas y los derechos fundamentales. Durante años, su familia y el gobierno local de Faura han luchado por recuperar los restos del que fuera el presidente del consejo municipal. "81 años después, vuelves al ayuntamiento de donde nunca deberías haber salido y hoy, ante todo, debemos trabajar para que nunca más se repita. No podemos permitir que nadie más muera por pensar diferente o defender sus ideas o hechos. Dentro de la ley, todos somos libres de pensar, hacer y decir cuanto consideremos. En España se alzan muchas voces de ambos lados que parecen no tener ganas de convivir. Por eso, hoy en este acto homenaje debería convertirse en una lección", añadió Gaspar.

El acto de reconocimiento oficial del que fuera alcalde socialista y republicano del municipio contó con la participación de toda la corporación municipal. Junto al equipo de gobierno del PSPV-PSOE participaron los ediles de Junts per Faura, Doménec García y Jose Cerezo, y el portavoz del PP, José Fidel Centelles. La hija y nietas de Lluís Ocaña recibieron el reconocimiento de decenas de personas de la comarca que no quisieron perderse este evento de justícia social. Tras recibir los restos del alcalde republicano en la casa consistorial, los ciudadanos pudieron dejar su impronta en el libro de condolencias.

El encuentro en el cementerio municipal aunó emotividad, nuevo reclamo de justicia y reconocimiento por parte de todos los presentes de la necesidad de recuperar la voz de las cunetas. "Ningún español merece estar silenciado de esta manera. No curaremos las herias hasta que no devolvamos los muertos a los suyos. Necesitamos dignificar la memoria de nuestros muertos y educar a los jóvenes, por eso en Faura animamos al colegio a enseñar la realidad del tio Lluís", añadió el alcalde.

La teniente de alcalde de Faura, Consol Duran, que ha acompañado a la familia durante todo el proceso, destacaba "la tenacidad del testimonio de un hombre que nos otorga la fuerza para seguir adelante, cual remos que penetran en el agua y nos proyectan desde la conciencia".

Por su parte, Electra Ocaña tuvo palabras de reconocimiento para los representantes municipales: "Quiero agradecer a Toni y a Consol su empeño y dedicación por recuperar la memoria de mi padre. Ellos me han acompañado y han estado siempre ahí. Ahora lo tenemos aquí y podrá descansar con nosotros. Un sueño hecho realidad". Las nietas Sabina e Inma Ocaña mostraron su emoción en el que calificaron como acto de recuperación, justicia y dignidad. "Hoy nuestro abuelo descansa aquí junto a mi padre por fin".

Por su parte, el investigador Sergi Arrando perfiló para los presentes la figura del que fuera alcalde durante la Segunda República e incidió en la pertinencia de reconocimiento de su figura para la consolidación de un país democrático.

Con todo, los restos de Lluís Ocaña que durante 40 años se mantuvieron en silencio en la fosa 128 del cementerio de Paterna, descansan ya en su casa, en Faura, una localidad que no permitirá que su figura caiga en el olvido.

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