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El mayor barco de Greenpeace se queda retenido en Sagunt

El capitán del buque fue puesto en libertad por un juez tras una noche detenido

El barco, atracado en el puerto de Sagunt ayer, después de ser remolcado al cortarle las anclas la Guardia Civil por no paralizar su protesta. | DANIEL TORTAJADA

El barco más grande de Greenpeace, ‘La Esperanza’, se quedó ayer retenido en el puerto comercial de Sagunt tras la acción protagonizada el día anterior por activistas de la organización que bloqueó durante más de ocho horas el muelle gasero para reclamar el fin de los combustibles fósiles.

El capitán, en el centro, al quedar en libertad. | DANIEL TORTAJADA

La razón es que la resistencia a abandonar la protesta acabó con la Guardia Civil cortando las anclas del buque y haciendo que éste fuera remolcado hasta una zona del puerto donde ya no molesta. Por ello, hasta que la organización no subsane esos daños, no podrá lograr el visto bueno de Capitanía Marítima para abandonar las instalaciones. «Es Capitanía Marítima quien no les deja partir sin anclas», precisaban desde la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) a preguntas de este diario, después de los ecologistas hubieran llegado a afirmar en un comunicado que era la APV quien les impedía dejar el puerto.

La buena noticia ayer para los activistas le llegó desde el cuartel de la Guardia Civil del Port de Sagunt. Allí, tras pasar una noche detenido, el capitán del buque fue puesto en libertad provisional a mediodía tras declarar por videoconferencia ante un juez de Sagunt. Sergiy Demydov, no obstante, está investigado por un presunto delito de desobediencia a los agentes de la autoridad, «sin perjuicio de cómo avancen las averiguaciones, que podrían agravarlo o no», según han apuntado a Levante-EMV desde el gabinete de prensa del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV).

De momento, las 31 personas que forman la tripulación de ‘La Esperanza’ prevén permanecer en el barco hasta que todo se resuelva, como apuntaba a este diario una portavoz del colectivo. «De aquí no nos moveremos», añadía desde una embarcación donde conviven 18 nacionalidades diferentes, pero dejando claro que la protesta se había dado por terminada el día anterior.

Entonces, como adelantó la versión digital de este diario, los activistas entraron en el puerto, se anclaron junto a la planta de regasificación de Enagás para impedir la entrada del barco y llegaron a pintar en un lado del buque el lema «NO + GAS», mientras un escalador se encaramó al ancla del barco.

Tras más de 8 horas bloqueando la entrada del buque ‘Merchant’, la Guardia Civil intervino con una orden judicial, después de que los activistas hubieran desoído 3 peticiones por radio para que depusieran su actitud, lo que acabó con las anclas de ‘La Esperanza’ rotas y una puerta forzada por los agentes al negarse los ecologistas a abrirla.

El buque gasero descargó con más de 9 horas de retraso

El muelle gasero recuperó la noche del miércoles la normalidad pues, poco después de que la Guardia Civil interviniera y dejara libre el acceso, entró el ‘Merchant’ y, aunque con más de 9 horas de retraso, esa misma noche se iniciaron las maniobras de descarga, como han confirmado desde la planta de regasificación a preguntas de Levante-EMV. Estaba previsto que esos trabajos acabasen ayer y, a lo largo de la tarde, abandonase las instalaciones este buque procedente de Estados Unidos que llevaba 138.000 m3 de gas natural licuado. Como la planta de regasificación trabaja a turnos y está preparada para atender este tipo de servicios a todas horas, desde la entidad aseguraban no haber sufrido ningún perjuicio, al margen de la incertidumbre y el retraso que sufrió la operación.

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