Los botellones volvieron a ser la pesadilla de decenas de vecinos de la avenida Mediterráneo del Port de Sagunt, a la altura de los dos aparcamientos gratuitos donde se reúnen cientos de jóvenes para beber y escuchar música hasta altas horas de la madrugada. Pese a tener seis semanas de calma, gracias al dispositivo desplegado por la Policía Local en la zona, los botellones regresaron en la noche del sábado al domingo, en ambos párquines, donde se notó la ausencia de vigilancia.

Según han denunciado los vecinos a Levante-EMV, el ruido era «insoportable, la música súper alta, gritos, botellas..., que hacían imposible conciliar el sueño», explica una de las afectadas. Esta situación provocó que otro residente llamara a la Policía Local, desde donde le informaron que « todas las patrullas están ocupadas realizando otro servicio» y que avisarían a la Policía Nacional para que acudiera a la zona, donde finalmente se personó «cuando ya había amanecido», afirma este vecino.

«Estamos hartos y cansados de no poder dormir los fines de semana. El ayuntamiento debe velar por todos los ciudadanos, no por unos pocos. Además, vamos a más con la covid y no entendemos como estas cosas no están más controladas», reclaman.

Los vecinos sospechan que las aglomeraciones en los aparcamientos se produjeron después de que fuera obligatorio presentar el pasaporte covid en las discoteca y locales de ocio. «Seguro que muchos no lo tenía y decidieron montar la fiesta por su cuenta en el parquin, aprovechando que no había policía», sospechan los afectados.

Los vecinos lamentan la falta del dispositivo policial que les habían anunciado desde el ayuntamiento, una vigilancia que sí estuvo en los aparcamientos el viernes anterior y durante seis fines de semana, pero no el sábado cuando se volvieron a producir los alborotos. «Ya no es solo el ruido insoportable, es que además dejan la zona hecha un asco, hasta hemos visto gente meando sin problemas», añaden.

El dispositivo policial «ha sido muy efectivo durante este mes y medio, lo que nos ha permitido dormir», una vigilancia que comenzaba a las 23 horas, cuando se prohibía estacionar en los aparcamientos, sí salir de los mismos, pero no entrar hasta las 7 horas de la mañana. De esta manera, se evitaban aglomeraciones y concentraciones que pudieran derivar en botellones.

Esta presencia policial ha permitido que durante seis semanas los vecinos estuvieran tranquilos, después de continuas molestias que derivaron en decenas de quejas vecinales.

Soluciones

Ahora temen que lo ocurrido el sábado se vuelva a repetir el próximo fin de semana por lo que piden al ayuntamiento como administración competente que «solucione este grave problema que tenemos» y, que vuelva a implantar las medidas de prevención de hasta ahora, para que los vecinos de la zona «podamos dormir», terminaba uno de los afectados por estos hechos.

El dispositivo policial se mantendrá los fines de semana

«La Policía Local estuvo atendiendo servicios de urgencia durante la noche del sábado que requirieron de su presencia». Así justificaba la concejala de Policía Local de Sagunt, Natalia Antonino, la ausencia del dispositivo policial en los aparcamientos de la avenida Mediterráneo del Port de Sagunt para evitar lo botellones. «Tenemos la plantilla que tenemos y muchas veces es imposible llegar a todo aunque lo intentamos», añadía. No obstante, Antonino aseguraba a Levante-EMV que el dispositivo en la zona se mantendrá.