Las fiestas navideñas han traído consigo una oleada de robos en distintos bares de Sagunt a lo largo de menos de una semana. El más reciente se produjo en la madrugada del domingo al lunes, en el establecimiento Casa Laura en plena calle Camí Real del núcleo histórico, que se encuentra a escasos metros del ayuntamiento y su retén de policía local.

En este establecimiento, los ladrones entraron por la ventana trasera, donde, como cuenta la propietaria, «con un gato o una palanca destrozaron la verja y por allí pudieron deslizarse para acceder», según reconocía en palabras a Levante-EMV. Los hechos, según las sospechas, siguieron ya en el interior del local, donde los asaltantes reventaron la máquina tragaperras y se llevaron todo el dinero. «Iban a lo que iban , no tocaron nada más», explica.

La dueña asegura que se había llevado esa mismo noche la recaudación del día y no había nada en la caja. Tampoco notó que faltara nada de género. La propietaria de Casa Laura denunció a primera hora los hecho a la policía y por la mañana se presentó la científica para tratar de recopilar pruebas que pudieran dar con los ladrones. En cuanto al botín, la dueña del bar lo desconoce, ya que asegura que esto está digitalizado y no se sabrá hasta que los calculen los encargados de las máquinas. Hasta la tarde, el establecimiento no pudo abrir sus puertas a la clientela con normalidad.

Éste no se trata de un caso aislado, ya que, hace unos días, un vecino próximo a la plaza del Pi avisó a la policía tras detectar ruido en la puerta del bar el Pi. Al parecer y según cuenta su propietario, unos ladrones intentaron abrir al puerta metálica del local, que acabó dañada al igual que la puerta metálica de acceso, cuando los asaltantes la emprendieron a patadas al no poder abrirla. Entre los daños también se encuentra el zócalo de la entrada, aunque la presencia policial dispersó a los malhechores y les dejó sin botín.

Esa misma noche también se denunció robo en el bar Burana de Sagunt, situado en la en la calle Quart.