Sagunt se unió este jueves a esta jornada de homenaje a las víctimas dek Holocausto, en un acto promovido por la Red de Juderías de España - Caminos de Sefarad, de la que el municipio forma parte desde 2017.

La ceremonia se desarrolló en la Casa dels Berenguer, punto destacado de la Judería de Sagunt en el que se conservan los restos de la que fuera la mikve, donde la comunidad judía celebraba baños rituales de purificación. En la misma participaron el alcalde, Darío Moreno, la concejala delegada de Turismo, Natalia Antonino, el concejal delegado de Memoria Histórica y Democrática, Guillermo Sampedro, y los ediles del Equipo de Gobierno Ana María Quesada y Pepe Gil, además de Alba Toscano, presidenta de la Sinagoga La Javurá de Valencia, una de las cuatro comunidades judías de la capital autonómica, y el primer Guía 'Rasgo' de la ciudad de Sagunt especializado en la Judería, Amir Ciro.

Durante este acto por el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto se encendieron seis velas en recuerdo de los seis millones de personas judías –mujeres, niños, hombres– asesinadas por los nazis en los campos de concentración, Alba Toscano leyó unos versos de plegaria por aquellos y aquellas que ya no están y se guardó también un minuto de silencio por todos ellos así como por los otros 11 millones de personas de otros colectivos que sufrieron el exterminio.

El alcalde de Sagunt, Darío Moreno, destacó la jornada como «un día de recuerdo» y de respeto al dolor de las víctimas. «Es importante que hablemos de esto para que la historia no se vuelva a repetir, pero también para poder hacer divulgación de cómo éste es un horror que nos toca muy de cerca y que veamos todas las implicaciones que puede tener en nuestras sociedades», prosiguió.

«Seguiremos, con este tipo de iniciativas, recuperando parte de nuestro pasado y de eso que nos ha definido hoy como sociedad e intentaremos con ello construir una sociedad mejor», anunció el primer edil.

La concejala de Turismo, Natalia Antonino, por su parte subrayó el legado y el patrimonio judío del municipio que «ensalzan» la cultura judía dentro de la ciudad. «Para la Red de Juderías de España hoy es un día importante al igual que para nuestra ciudad», manifestó. «Como único municipio de la Comunidad Valenciana que pertenece a esa red, Sagunto no podía faltar hoy al homenaje a las víctimas del Holocausto», agregó.

El edil de Memoria Histórica y Democrática, Guillermo Sampedro, reclamó durante su intervención «la necesidad de profundizar en la educación, la memoria y la investigación sobre el Holocausto, pero también de vigilar el presente, manteniendo una posición activa en la defensa de los valores democráticos y los Derechos Humanos, sobre todo en la cultura de la convivencia, de la paz y de la libertad».

«Pretendemos recuperar la memoria de esas personas a la vez que seguir luchando por la defensa de los Derechos Humanos», añadió Sampedro.

Asimismo, la presidenta de la Sinagoga La Javurá, Alba Toscano, elogió el manifiesto elaborado por el Ayuntamiento de Sagunt: «Abarcaba todas las ideas frente a grupos que quieren suprimir a otros grupos». Según explicó, la falta de libertad y de pensamiento es una de las piedras angulares que lleva a la anulación de otras formas de ser y de existir. «Uno tiene siempre que abrir las puertas a ideas nuevas, diferentes, dejar que la gente viva sus vidas como una parte del tejido de la humanidad», fue el alegato de la representante de la comunidad judía que preside.

Cuatro vecinos de Sagunt fueron asesinados en campos de concentración nazis

Además del pueblo judío, entre quienes se contaban muchos sefardíes, hubo más colectivos que padecieron el horror de los campos de concentración, personas a las que se condenó por su condición, religión, procedencia, etnia o por pertenecer a un determinado colectivo. Personas del pueblo romaní y de las comunidades sinti, del colectivo LGTBI, con diversidad funcional, presos políticos, etcétera fueron también objetivo de los crímenes de lesa humanidad perpetrados por el ejército alemán durante la II Guerra Mundial.

Sagunt no fue ajena al horror nazi. Cuatro de sus ciudadanos fueron apresados y asesinados en los campos de la muerte, como tantos otros excombatientes de la Guerra Civil Española que se hubieron de exiliar tras la contienda y continuaron combatiendo al fascismo desde Francia y el resto de Europa. Unos 10.000 republicanos españoles pasaron por los campos de concentración, principalmente por Mauthausen; casi 5.000 murieron en ellos.

Ramón Agustí, Juan Bautista Barberà, Francisco García y Andrés Villaplana fueron los cuatro saguntinos que perecieron asesinados por los nazis. El ayuntamiento y la Conselleria de Participación, Transparencia, Cooperación y Calidad Democrática les homenajearon recientemente en el marco del proyecto Construint Memòria de la Generalitat Valenciana. Previamente, en 2017, el Consistorio ya les rindió tributo con la colocación de cuatro placas en su memoria en la Plaza Cronista Chabret.

La Asamblea General de las Naciones Unidas designó en noviembre de 2005 el 27 de enero como día para el recuerdo de las víctimas de la barbarie nazi, y desde 2006 se conmemora esta efeméride en todo el mundo cada año.

Tu Bishvat, el Día del Árbol en la cultura judía

Por otra parte, con motivo de la celebración del Tu Bishvat, el Día del Árbol para el Judaísmo, la Red de Juderías de España - Caminos de Sefarad obsequió a cada municipio asociado con un bonsái, en este caso un pequeño olivo europeo, acompañado del lema ‘Recuerda tus raíces’, y que simboliza la responsabilidad en la conservación del acervo judío en la historia de los municipios con pasado sefardí como Sagunt. Este árbol estuvo presente en la ceremonia de homenaje a las víctimas de la Shoah, que es como se conoce entre las comunidades judías el Holocausto.

El Tu Bishvat es una fiesta judía que recuerda el respeto a la naturaleza. En este día se suele plantar un árbol y se comen algunos frutos típicos como dátiles, granadas u olivas. La Red de Juderías se suma a cada una de estas fiestas del calendario judío, que reflejan la forma de ser de toda una cultura.