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Antoni Gómez

«Bru i Vidal tuvo mirada moderna, sin renunciar a sus raíces y a su lengua»

Gómez abre el martes un ciclo de conferencias con motivo del centenario y augura sorpresas

Antoni Gómez. | DANIEL TORTAJADA

Antoni Gómez será el encargado de inaugurar el día 17 en Sagunt las charlas impulsadas por el departamento municipal de Cultura sobre Santiago Bru i Vidal, con motivo del centenario de este autor que llegó a ser Premi de les Lletres Valencianes. La cita será a las 20 horas en el Centro Cultural Mario Monreal, pero ahora nos desvela algunas de las claves del Bru i Vidal intelectual.

Su charla se titula ’Vicissituds d’un intel·lectual dels anys cinquanta’, dentro del centenario de  Bru i  Vidal. ¿Qué rasgos destacaría de esa faceta del autor saguntino?

En primer lugar, su modernidad como un intelectual formado en la universidad, con una gran inquietud cultural y conectado a través del Grup Torre con todas las novedades internacionales, sobre todo francesas, que tenían a su alcance, dentro de sus posibilidades, claro está. Hay que tener en cuenta que son los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado, los años del aislamiento, en pleno franquismo. Las alternativas eran las que eran. En segundo lugar, su compromiso con la recuperación de la lengua propia y la cultura y la historia de Sagunt y del País Valenciano después de la guerra civil. Una recuperación basada, como digo, en la modernidad y en la consciencia de compartir la misma lengua con Catalunya y las Baleares. Sin duda alguna hay que decir bien alto que gracias al coraje de esta generación la lengua continua viva hoy en día.

Como integrante del movimiento de recuperación cultural valenciano de los años cincuenta en el entorno de la editorial Torre, ¿hasta qué unto cree que se vio influido por otros autores y por esta eclosión literaria?

Precisamente, este año se celebra el centenario de otro grande de aquella generación como fue Joan Fuster. Mucha gente no sabe de la amistad personal y la complicidad que hubo entre Joan Fuster y Jaume Bru i Vidal en aquellos años de la década de los cuarenta. Eran muy amigos. Y para demostrarlo presentaremos en la charla alguna sorpresa. Los dos eran muy jóvenes y compartían las mismas inquietudes de modernidad y renovación cultural ante los más mayores y tradicionalistas agrupados en Lo Rat Penat. Ahora bien, Bru, como intelectual católico, también era muy amigo del tándem Xavier Casp/Miquel Adlert, que eran los líderes del Grup Torre. Por esto mismo siempre se le ha considerado un hombre de consenso y supongo que esto tuvo mucho que ver con la concesión del Premi de les Lletres Valencianes de la Generalitat.

En la obra literaria, Sagunt es un potente escenario, pero ¿hasta qué punto se ve reflejada en ella la sociedad de su tiempo?

No solo Sagunt, por supuesto, la poesía de Bru es la poesía de su tiempo, de su generación, Sanchis Guarner los llamó la generación dels “angoixats”. Hay que tener en cuenta que en aquel momento el existencialismo francés era la gran moda intelectual. De hecho, es muy curioso, como demostraré en la charla del próximo martes, que los títulos de algunos poemarios son muy parecidos.

Bru i Vidal era muy poliédrico. ¿Con qué faceta se queda?

La verdad es que Bru, como la gente de su generación, fue un gran entusiasta de la cultura, con una mirada moderna y cosmopolita, sin renunciar a sus raíces, a su lengua y su cultura propia, sin mirarse nunca el ombligo. En aquellos años esta actitud tenia mucho mérito, ciertamente. Además, fue también un historiador que abrió caminos y fue una referencia indispensable para la historia local. Y desde aquí quiero mostrar mi gran respeto por el papel que jugaron los cronistas oficiales de los pueblos y ciudades y espero que continúen jugando, a pesar de que las circunstancias sociales y culturales han cambiado, qué duda cabe.

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