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Vayà ya es hijo adoptivo de Sagunt

El madrugador pleno se llenó de muestras de afecto y acabó poniéndose en pie para darle una cerrada ovación

Vicente Vayà, ovacionado y con todos los ediles en pie. d.tortajada

Vicente Vayà i Pla es, desde ayer, hijo adoptivo de Sagunt. El pleno acordó ayer el nombramiento en una de las sesiones más madrugadoras que se recuerdan, pues empezó a las 8,30 horas; pero aún, así, la sala se llenó de público dispuesto a mostrarle cariño y afecto.

Vayà, recibiendo más muestras de cariño. d.tortajada

El pleno se había convocado con carácter urgente para aprobar un trámite burocrático y fue aprovechado para oficializar esta distinción fuera de una sesión ordinaria, otorgándole así mayor protagonismo.

Vicente Vayà, con miembros de la corporación, familiares y amigos. tortajada

El portavoz de Ciudadanos, Salva Montesinos, recordó algunos de los motivos que le llevaron a presentar esta propuesta que de inmediato logró el respaldo unánime de la corporación, además del de colectivos como la Federación Junta Fallera de Sagunt y la asociación de Moros y Cristianos, a los que Vayà siempre ha estado ligado. «No quería medallas ni honores, pero todos sabemos que lo tiene bien merecido», dijo.

Junto a su mujer, su hija y rodeado por familia y amigos, Vayà no pudo ocultar la emoción incluso poco antes de la sesión, cuando sus ojos ya se le empañaban. «Hoy no puedo estar más nervioso», reconocía después de que el alcalde, Darío Moreno, destacara la unanimidad en que era un nombramiento «merecido por su labor cultural extensa» y dejando claro que, próximamente, se hará un acto específico de reconocimiento.

«Estoy impresionado y muy agradecido a mi pueblo de Sagunto», aseguró Vayà en valenciano, desde el atril al ser invitado a tomar la palabra. Junto a ello dio las gracias «por este honor que nunca he pedido, porque ya me consideraba saguntino en todos mis actos y porque eso no se pide, se gana. Y lo mejor es que yo me lo he ganado sin saberlo», señaló. «Cuando empezaron a darme reconocimientos, pensaba que era demasiado, porque no he hecho más que querer a este pueblo que me acogió, me ha dado una familia, un trabajo, un hogar y es el lugar donde quiero morir», dijo además de dar las gracias a Montesinos por presentar esta iniciativa «que sé que en la alcaldía ya tenían entre manos para llevarla adelante». «Germans, germanes, sóc saguntí. Gràcies a tots!», concluyó antes de que todo el salón se arrancara en un largo aplauso y acabara puesto en pie, entre gestos de emoción.

Tras ello, no faltaron abrazos e incluso lágrimas y una foto de grupo en las escaleras del ayuntamiento, como es habitual en los actos especiales. A continuación, tanto familiares como amigos quisieron inmortalizar el momento y felicitarle.

Funcionario en el Ayuntamiento de Sagunt durante 45 años y concejal de Cultura en dos legislaturas por CDS y PP, a sus 84 años, Vayà pudo sentir en el salón de plenos ese un reguero de afectos que ha dejado en la ciudad, sobre todo en el plano cultural y festivo.

Biógrafo del saguntino más internacional, el maestro Joaquín Rodrigo, este enamorado de las palabras creó la compañía de teatro «Candilejas» y durante años fue un imprescindible en las presentaciones falleras. Con sus versos de «València, tindrà falles», Vayà arrancaba tantas emociones y lágrimas que hasta el Ayuntamiento de Sagunt los recuperó hace poco para una campaña promocional.

También fue cofundador de la asociación «Passió por Sagunt», de la que es presidente de honor, al igual que del Colectivo Saguntino Moros y Cristianos, donde durante años protagonizó «El Despojo del Moro». Por ello, su legado va más allá de su acción política. «Es muy de agradecer que el nombramiento haya sido por unanimidad», aseguraba a Levante-EMV tras el acto, ya más relajado.

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