La mujer de 68 años que sufrió recientemente una salvaje agresión en su domicilio del Port de Sagunt no ha podido superar la gravedad de las heridas y falleció ayer en el Hospital Clínico de València, casi un mes después después de lo sucedido.

La vecina del barrio de Churruca, Antonia O.F., se debatía entre la vida y la muerte desde entonces, después de que supuestamente su vecino le golpeara repetidas veces y con gran brutalidad.

El acusado fue hallado por la policía en el domicilio de la mujer visiblemente nervioso, diciendo «yo no he sido». Según algunos testimonios, poco antes se había quejado de que ella estaba haciendo mucho ruido. Sin embargo, esa versión fue desmentida por otros residentes del barrio, que confirmaron a Levante-EMV que el presunto agresor ya estaba alterado cuando llegó a su casa, al dejarse la llave puesta en el portal y orinar dentro del recinto.

Después de que una vecina alertara al 112 al escuchar los gritos de auxilio y que la policía la encontrara caída en el suelo de la cocina, rodeada de sangre y con una fractura craneal, el equipo médico del Servicio Médico Urgente (SAMU) la estabilizó y la evacuó de urgencia al Hospital de Sagunt.

Sin embargo, la gravedad de las heridas obligó a trasladarla hasta el Clínico de València, donde fue intervenida de urgencia y quedó en coma hasta el fatal desenlace, según fuentes próximas al caso.

El hombre fue arrestado posteriormente por agentes de la Policía Local que, ante la violencia y gravedad de las lesiones en la cabeza y el testimonio que recogió, detuvo al hombre por un presunto delito de homicidio en grado de tentativa.

El vecino, sin antecedentes policiales, pasó al día siguiente a disposición del juzgado número 1, quien decretó su ingreso provisional en prisión, comunicada y sin fianza. El hombre quedó investigado en una causa abierta por un delito de homicidio en grado de tentativa.

Tanto el arrestado como su víctima residían desde hacía años de la misma finca y vivían solos en sus domicilios, sin que hubiera constancia de si había conflictos previos o si se habían cruzado alguna denuncia.