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La exigencia de la Academia sobre el Horno Alto se ve más compleja al ligarse al BIC

El tripartito ve difícil la idea pero la estudiará

El Horno Alto, dentro de la rotonda. | TORTAJADA

Sorpresa. Esa es la primera reacción que ha suscitado en Sagunt la resolución de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de València que condiciona su apoyo a la protección del Horno Alto número 2 de Sagunt como Bien de Interés Cultural (BIC) «al compromiso» de derribar la rotonda construida a su alrededor y a integrarlo «en la parcela sin edificar y las Naves Talleres anejas».

Varios ediles del gobierno local que componen PSPV, Compromís y EU coincidían en este aspecto y en la complejidad de llevar a cabo la reordenación del tráfico en la zona, pero todos daban por hecho que la corporación estudiará la propuesta. Así se pronunciaban a preguntas de Levante-EMV tanto el edil de Movilidad, Javier Raro, como el de Urbanismo, Quico Fernández, y el de Patrimonio, Guillermo Sampedro.

Este último iba más allá e instaba a que el monumento se proteja «cuanto antes» y se declare Bien de Interés Cultural, sin esperar a esa mejora en su entorno que siempre requerirá más trámites y se alargará en el tiempo. «El BIC es urgente y necesario. Y la Academia plantea una cuestión que incluso habrá que consultar a otras administraciones, algo que no se hace de manera inmediata. Por tanto, no parece razonable condicionar el BIC por esto», apuntaba mientras Fernández recordaba las «múltiples voces que surgieron reclamando la apertura de ese acceso sur-este al Port de Sagunt cuando se cortó en su día por las obras del Horno Alto» y desde Movilidad se reconocía que esto último ocurre también cuando se prohíbe el tráfico, cada verano, por las fiestas patronales.

También partidario de desligar la cuestión de la declaración de BIC se mostraba Óscar Cosín, el presidente de la Asocciación del Patrimonio Industrial del Port de Sagunt (APIPS) que impulsó la protección del Horno Alto. «Es una propuesta interesante, pero como una sugerencia, no como una exigencia para declararlo BIC. Es un paso a dar, pero después de que lo hayan protegido. En València, el monasterio de San Miguel de los Reyes se declaró BIC antes de derribar la finca que afea su entorno y que se quiere acometer próximamente. Por tanto, si allí eso no fue un problema para protegerlo, ahora aquí no tiene por qué pasar lo mismo», apuntaba.

Aún así, Cosín agradecía que la Academia haya abierto este debate que, ahora mismo, era inexistente en la ciudad pues, desde hace tiempo, se daba por asumido que el Horno Alto esté dentro de una rotonda justo en el acceso sur-este al Port de Sagunt. «Es algo a reconocer pues es cierto que el Horno, en la rotonda, está expuesto sobre todo al tráfico pesado de los camiones que a menudo van a aparcar junto a la Nau. Y eso no es bueno para un elemento tan vertical y con poca base», admitía el arquitecto.

Junto a ello, el presidente de APIPS reconocía que ahora mismo el monumento está «aislado y descontexualizado». «Lo que propone la Academia sería el segundo paso a dar, tras la declaración de BIC, pues es cierto que queda esa asignatura pendiente de hacer, como mínimo, un recorrido peatonal desde la Nave de Talleres Generales o colocar unos paneles explicativos que lo distingan de la decoración de cualquier rotonda», decía recordando que también hace años se hizo una propuesta de ampliar las vías de tren que hay ahora junto al Horno Alto y hacer un recorrido con ellas que pudiera llegar hasta la nave del futuro museo e incluso al pantalán. «De eso hay hasta una propuesta dibujada por mi padre», apuntaba.

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