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El aumento desbocado de los costes ahoga a los citricultores de la comarca

AVA pide la bajada del IVA y la bonificación de pérdidas

Un collidor en pleno trabajo, en una imagen de archivo. | DANIEL TORTAJADA

La citricultura afronta uno de los momentos más críticos de su historia en el Camp de Morvedre.

El aumento de la temperatura obliga a aumentar la frecuencia de riego con lo cual la producción sufre un colapso mayor. Si a ello se suma el efecto de la inflación en los productos fitosanitarios y la necesidad del uso de luchar contra las plagas especialmente en la llamada «zona cero» del Cotonet; la situación es límite. «Las pérdidas de la campaña anterior son ya una losa suficientemente pesada; sin embargo ahora nos vemos obligados a luchar ante el aumento imparable de los costes de producción. Los pequeños agricultores no pueden más, están totalmente descapitalizados» afirmaba Celestino Recatalá desde AVA.

Ante los datos del ministerio de agricultura del incremento del 47% entre el gasóleo y los fertilizantes , los agricultores del Camp de Morvedre muestran no solo su desánimo sino su imposibilidad de seguir cultivando. Muchas parcelas han sido abandonadas ante la imposibilidad sistemática de cubrir gastos.

La obtención del agua subterránea mediante extracción por pozos está arruinando al agricultor ya que en algunos casos el precio del riego por hanegada ha cuadruplicado su coste. Los aumentos de los precios de la energía influyen directamente en la extracción de agua, con lo cual el precio del metro cúbico del agua de riego registra un aumento de precio que oscila de los 0,35 a los 0,45 euros por metro cúbico cuando la media del precio de la energía para extracción del agua de riego en 2021 quedaba en 0,22 euros por metro cúbico.

La campaña de abonado del arbolado se cifró en 0,79 euros kilo en 2021, sin embargo en 2022 el precio del nitrato potásico llega a 17.06 euros/kg. Un incremento que deja indefenso al agricultor que constata en reiteradas ocasiones la imposibilidad de sacar adelante una cosecha que, además se presenta incierta y nada alentadora según augura el mercado. Este aumento indiscriminado de los abonos se observa también en pesticidas y herbicidas ya que un litro de glifosato costaba 5 euros en 2021 y en esta campaña el precio se ha doblado. Por su parte el gasóleo agrícola que cuesta en 2022 una media de 1,30 euros/litro en 2021 no pasó de 0,7.

«La bajada del IVA, además de una bonificación de pérdidas serían dos medidas importantes para los agricultores. La inflación está triplicando precios, un aumento que jamás revertirá en los productores» añadían desde la Asociación Valenciana de Agricultores.

Los costes de cultivo por hanegada de clementina en 2022 ascienden a 900 euros mientras que en 2021 permanecían en 660. Los costes de producción de naranja se prevé que lleguen a los 840 mientas que la campaña anterior no superaron de media los 600 euros por hanegada.

«El 99% de los agricultores del Camp de Morvedre están viviendo esta campaña con la incerteza y el temor que supone arrancar con pérdidas y tener que asumir un incremento de costes prácticamente insostenible. La situación es mucho más que crítica» añadía Celestino Recatalá.

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