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Una obra paralizada tres años se convierte en un foco de problemas

Vecinos de una plaza de Sagunt denuncian las molestias y estudian crear una plataforma

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Queja de los vecinos de la Plaza Sant Cristofol de Sagunt, al tener que vivir junto a los restos de una obra parada hace años. Daniel Tortajada

La paralización de unas obras impulsadas por el Ayuntamiento de Sagunt lleva tres años marcando el día a día en la plaza Sant Cristòfol, tras haberse convertido en un foco de problemas.

Residentes en la zona así lo han denunciado a Levante-EMV, recalcando «el grave deterioro» que sufre el lugar desde que se quedó a medias la construcción de un centro multiusos y esto «acabó degradando todo el espacio», explican. 

«Esa obra dejó en ruinas la Plaza Sant Cristòfol», dicen denunciando que ahora «conviven con la suciedad, la proliferación de parásitos y la degradación que provocó» la parálisis de esos trabajos.

El malestar es tal que, a principios de semana, se reunieron y estudian constituir una plataforma vecinal para reclamar una solución.

El principal problema es la rotura del vallado de la obra, que ha dejado barras de hierro de las cimentaciones a la vista y que "suponen un peligro para las familias que utilizan la plaza», apuntan. Junto a ello, resaltan la presencia de arena que mancha todo el pavimento «ratas, cucarachas, ramas, desperdicios acumulados», así como de cacas de perros, «por lo que pequeños y mayores se ven obligados a convivir con la suciedad cuando bajan o pasean". A esto le suman la retirada de la placa de «prohibido vehículos excepto vecinos», por lo que ahora «entran repartidores y coches dentro, deteriorándose aún más», dicen.

Para añadir mayores niveles de molestias, afirman que "la reciente reforma de un bar cercano, está produciendo gran cantidad de olores que impiden la correcta ventilación de sus viviendas".

Conscientes de que el proceso de reanudación de estas obras puede demorarse aún más, piden que «se adecente la plaza hasta que las obras estén en condiciones de reanudarse» y se limite la parcela que alberga las obras, se retire la tierra y el escombro que cubre la pavimentación de la plaza, se acondicione el jardín, se resuelvan las molestias causadas por los olores y los parásitos, además de volver a poner la señal que había de prohibido vehículos excepto vecinos.

"Queremos resaltar que esta plaza es un lugar de esparcimiento de muchas personas mayores que se alojan en el asilo Nuestra Señora del Carmen y no merecen convivir con un entorno así. Del mismo modo, nuestros hijos e hijas están expuestos a caídas y riesgos innecesarios causados por el mal estado de la plaza y el abandono de las obras". "En definitiva, solicitamos una solución definitiva".

Desde el equipo de gobierno local, el edil de Mantenimiento, Pepe Gil, aseguraba que había sido conocedor del malestar y este lunes visitó la zona con el delegado de la empresa municipal SAG que se encarga de la limpieza, Roberto Rovira. Esto motivó una intervención de los operarios de aseo urbano que este miércoles ya había permitido retirar los cascotes de obra que se veían bajo los árboles de la plaza.

"Estamos dispuestos a actuar para adecentar la obra pero siempre que desde el departamento de Contratación dé una orden expresa pues, como es una construcción a medias, ahí dentro no se puede entrar, a no ser que el departamento gestor formule una orden expresa y diga qué se pueda hacer o no, para no meter la pata", apuntaba Gil.

Respecto a las quejas sobre el bar, también señalaba que este lunes lo trasladó al resto del gobierno local para que se compruebe si las obras tienen o no licencia.

Además de recalcar la limpieza realizada tras conocer las quejas, el edil de la SAG añadía que "han solicitado una reunión con los responsables municipales de la obra que está parada para coordinar cómo se actúa", mientas el responsable de Contratación, Javier Raro, ratificaba que "se están haciendo gestiones".

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