Las quejas por los discursos homófobos y machistas del cura que va a ser reprobado en Albalat dels Tarongers ya se produjeron hace alrededor de un año en otra de las poblaciones donde es párroco.

A las pocas semanas de que este joven sacerdote de 26 años, de Tavernes de la Valldigna, se incorporara como titular de cuatro parroquias del Camp de Morvedre,  ya levantó las críticas de algunos feligreses por idénticos motivos a los de ahora: Los mensajes que lanzaba en algunas de sus homilías. 

En este caso fueron varios vecinos de Estivella los que revelaban que habían salido de la iglesia escandalizados por el contenido de sus sermones, discursos en los que ya tildaba a los homosexuales de «enfermos que requerían tratamiento» ,a los que mandaba literalmente al infierno. Palabras que también ratificaba un vecino de Segart, quien añadía que el sacerdote estaba un poco obsesionado con la masturbación y que no se cortaba en decir que «los que se masturbasen irían al infierno», contaba a este diario. Así como que también «condenaba la unión entre personas del mismo sexo, a los que negabala condición de matrimonio», revelaba.

Al igual que sucedió en Estivella el pasado invierno, varios feligreses de Albalat han hablado recientemente con él, condenando el contenido de algunos de esos discursos que, por cierto, no utiliza en todas sus homilías. Sin embargo, pese a esos avisos, vecinos de este municipio consultados por Levante-EMV afirman que el párroco ha seguido con la misma tónica un año después. «Él nos dice que sus palabras son malinterpretadas», revelaba a este diario una de las personas que le ha reprochado el contenido de sus intervenciones. Esta contestación es justo la misma que ofreció el sacerdote a través del Arzobispado cuando conoció que el Ayuntamiento de Albalat del Tarongers pensaba reprobarle.

Todo esto contrasta con su primera reacción en Estivella a las críticas de los feligreses pues allí, durante un periodo de tiempo largo y después de las denuncias públicas, «el cura serenó el tono de sus sermones y se ciñó más al Evangelio», apuntaban residentes en esta población. 

Sin embargo, en Albalat dels Tarongers, esas conversaciones no han dado frutos, por lo que el ayuntamiento ha decidido pronunciarse y este mismo viernes se reunirá en un pleno extraordinario para reprobar «estos mensajes de odio» que, según la alcaldesa, Maite Pérez , lanza el párroco desde el púlpito.