Las previsiones se cumplieron y Albalat dels Tarongers celebró ayer los actos religiosos de las fiestas de su patrona, la Inmaculada Concepción, sin que ningún concejal participara en la misa y en la procesión, como muchos tienen por costumbre desde hace años.

La razón es la reciente reprobación del sacerdote, Vicente Planells, que fue acordada el pasado viernes por unanimidad en un pleno extraordinario debido a los «reiterados mensajes de odio» que, según la corporación, lanza desde el púlpito; un extremo que Planells niega en rotundo, además de calificarlo de «injurias» y considerar que sus palabras «se han tergiversado».

El desmarque de los ediles de estos actos religiosos contrasta con el hecho de que va a seguir siendo el ayuntamiento quien pague todos los actos organizados con motivo de la patrona: Desde la propia misa a los arreglos florales, los pasacalles de la banda de música y su participación en la procesión vespertina, así como la mascletà y las calderas. Y es que, como ha dejado claro desde el principio la alcaldesa, la socialista Maite Pérez, «no tenemos nada contra la Iglesia. Solo contra los mensajes de odio de este sacerdote».

Tras la intensa polémica registrada durante toda la semana pasada desde que Levante-EMV adelantara la intención de la alcaldesa de reprobar al cura, la misa de ayer había generado cierta expectación, pero transcurrió sin sobresaltos. Además, la celebración cobró un cariz especial pues, no solo estuvo cantada por una coral, sino que fue concelebrada por varios sacerdotes. Esto último se interpretó como una forma de apoyo a Planells ya que no es habitual en el Día de la Purísima, según feligreses consultados por este diario.

Aunque poco antes del acto en la iglesia habría medio centenar de personas, luego la afluencia fue a más, si bien vecinos de Albalat aseguraban que algunas personas «eran de fuera», como ya había ocurrido en la misa del pasado sábado.

En cualquier caso, tanto la alcaldesa como varios ediles declinaron hacer valoraciones y daban el asunto por zanjado.

Un sermón sin referencias a la polémica local

La misa mayor que se celebró ayer en Albalat dels Tarongers en honor a la patrona quedó totalmente al margen de la polémica vivida en los últimos días en la localidad, con la reprobación municipal al cura por el contenido de mensajes lanzados desde el púlpito que éste descarta. Esta vez, el sermón del párroco, Vicente Planells, se centró en cuestiones religiosas y evitó cualquier referencia que pudiera lugar a malentendidos a «tergiversar sus palabras», como él asegura que ha ocurrido cuando se le reprochan de afirmaciones homófobas y machista