"La Celestina" de Passió per Sagunt convence

La representación dirigida por Amparo Vayà fue muy aplaudida

Un momento de la representación.

Un momento de la representación. / Vicente Peña

La representación de la particular Celestina de Sagunt no defraudó. Passió per Sagunt reunió a 1.110 espectadores durante los tres días en los que subió a las tablas Els amors prohibits de Na Úrsola i En Joan, una obra basada en unos convulsos hechos reales ocurridos a mediados del siglo XV en la ciudad.

Con una sencilla y versátil escenografía, convincentes actores fueron recreando a esa historia de amor prohibido entre una mujer casada y un halconero que acabó en un intento de asesinato del marido, un juicio posterior y una mujer condenada a la hoguera por alcahueta. "Los tres protagonistas principales estuvieron genial, pero la verdad es que, en general, todo estuvo muy bien", coincidían muchos asistentes a esta obra donde Noemí del Moral representaba a Úrsola, Josele Olmos era Joan Argent y Ana Cerezuela, Caterina.

Un momento de la representación.

Un momento de la representación. / Vicente Peña

La integración del teatro de sombras de la compañía Teatres de la Llum de Mariola Ponce y Vicent Ortolà fue el complemento perfecto para dar agilidad y evidenciar los momentos de más dramatismo de esta obra que, según el estudioso local Manuel Civera, pudo inspirar La Celestina.

"Entrega"

"Todo es gracias a Amparo Vayá, Mirian Garcés y Cristina Marco, que son un equipo de dirección impresionante, y a todos los compañeros por su entrega en cada obra que hacemos. Es para sentirse muy orgulloso como presidente de esta asociación que trabaja para dar a conocer la historia de la ciudad a través del teatro. Ahora, lo fundamental para nosotros es el cariño y el apoyo que siempre tenemos del público", decía José Antonio Pablos, después de esas tres representaciones que también animaron los bares del centro de la ciudad y donde él mismo brilló sobre las tablas, al dar vida al marido de Úrsola.

"Estamos muy contentos con la asistencia y la respuesta que obtuvimos. El calor y el aplauso han sido maravillosos", concluía la directora saguntina Amparo Vayá tras este montaje de acción trepidante que no descartan volver a representar en un futuro.