Condenan a una empresa de seguridad por un robo en Canet

La Audiencia Provincial de Madrid determina que la alarma resultó «inútil», así que le carga con los más de 66.000 euros de indemnización

Vista del polígono industrial de Canet d'en Berenguer.

Vista del polígono industrial de Canet d'en Berenguer. / Daniel Tortajada

Una empresa de seguridad ha sido condenada a hacerse cargo de los algo más de 66.000 euros de indemnización que cobró Presto Music por el robo sufrido en su nave del polígono industrial de Canet d’en Berenguer durante la madrugada del 14 al 15 de febrero de 2019. 

Desde unos años antes, la firma especializada en los servicios de apoyo para espectáculos tenía contratado un sistema de alarma que, sin embargo, los ladrones apenas tuvieron problemas de sortear en un asalto del que se llevaron dos furgonetas, material de sonido e iluminación, ordenadores, lámparas led, varios baúles y mangueras con kilómetros de cable de cobre.

Después de determinarse la compensación a la que tenía derecho Presto Music y el seguro que tenía contratado se hiciera cargo, este último presentó una demanda contra la empresa de seguridad, que en primera instancia resolvió el juzgado número 1 de Pozuelo de Alarcón con una indemnización de apenas 920 euros.

Intereses y costas

Fue a raíz del recurso presentado ante la Audiencia Provincial de Madrid cuando una segunda sentencia, a la que ha tenido acceso Levante-EMV, ha atendido íntegramente la reclamación de la compañía aseguradora, que asciende concretamente a 66.105,23 euros, más los intereses y las costas procesales.

Lugar por donde entraron los ladrones.

Lugar por donde entraron los ladrones. / Daniel Tortajada

Ambos tribunales reconocieron que el equipo de seguridad no funcionó, al no detectar la intrusión que se produjo a través de una chapa en la cubierta de la nave, mediante un butrón. Una vez dentro, los ladrones destrozaron la centralita de alarmas, que no estaba protegida por sensores, de tal forma que no se transmitió ninguna señal de alerta. Así, el sistema se demostró «totalmente vulnerable» e «inútil», ya que «aun tomando en consideración que disponer de alarma puede no evitar un robo», los asaltantes actuaron «impunemente».

Cláusula del seguro

La empresa de seguridad alegó, pero no pudo demostrar, que el sistema estaba apagado, aunque el juzgado de primera instancia sí dio validez a una cláusula del contrato que limitaba su responsabilidad a menos de 1.000 euros

Sin embargo, la Audiencia de Madrid considera que esa estipulación, la undécima, «se contiene al dorso del contrato, resultando de muy difícil lectura debido al tamaño y lo abigarrado de la letra. Tampoco se encuentra específicamente firmada y no se ha acreditado que la arrendataria tuviera oportunidad de conocerla. Se trata de una cláusula de gran trascendencia -añade la sentencia- pues supone una renuncia anticipada a los derechos que la ley reconoce, así que debió de haberse suscrito y remarcado de modo que el adherente hubiera tenido la oportunidad real de conocer su significado».

Sin información al contratante

Insiste el fallo en este argumento al asegurar que hay «hasta cinco párrafos estableciendo distintas limitaciones, sin que conste que el contratante fuera debidamente informado, siendo insuficiente que en la parte inferior del se ponga que ‘acepta las condiciones y procedimientos indicados en el anverso y reverso de este impreso’». 

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