El Supremo ratifica la rebaja de la condena al "pederasta del ordenador"

El Alto Tribunal coincide con la Audiencia Provincial en que la ley del "solo sí es sí" favorece al convicto de 58 años, natural del Camp de Morvedre

Fachada del Tribunal Supremo

Fachada del Tribunal Supremo / Óscar Cañas

Gonzalo Escrig

El Tribunal Supremo (TS) ha ratificado la pena al condenado por violar a su sobrina nieta de 14 años, conocido como el "pederasta del ordenador" que fue rebajada en marzo de 2023. Como resultado del recurso de casación, la sentencia original de diez años de cárcel por agresión sexual se vio reducida a nueve, tal y como establece la Ley Orgánica 10/2022 o comúnmente llamada ley del "solo sí es sí".

"Los ahora denominados delitos de agresión sexual continuada sobre menor de 16 años, con acceso carnal, se sancionan con una pena de entre nueve y diez años y seis meses de prisión", establece la sentencia.

Según el TS, el acusado, de 58 años y residente de un municipio del Camp de Morvedre cuando ocurrieron los hechos, se encontraba sancionado de acuerdo a una legislación anterior, que establecía este tipo de delitos con una pena privativa de libertad de entre los 10 y los 11 años, por lo que la nueva legislación es más favorable y debe ser aplicada en su totalidad.

"Conforme resulta preceptivo en la regulación, con razón considerada como más favorable para el condenado, resultante de la reforma producida por la Ley Orgánica 10/2022, que efectivamente debe ser aplicada de manera íntegra", recoge el documento al que ha tenido acceso Levante-EMV.

El Ministerio Fiscal, por su parte, consideraba que la pena original puede aplicarse también con la nueva legislación y no debería ser considerada como más favorable para el imputado, abogando así por el mantenimiento de la primera sentencia. 

El tribunal, no obstante, insiste que, "manteniendo los mismos criterios de individualización expresados en la sentencia firme", el recurso de la fiscalía debe ser desestimado y las costas han de ser declaradas de oficio y no hay lugar a recurso, zanjando así el caso.

Un ordenador estropeado

La evidencia del delito fue descubierta a principios de 2018 cuando el condenado llevó su ordenador a reparar. Los técnicos del establecimiento, al llevar a cabo las pertinentes revisiones, encontraron vídeos comprometedores de su cliente manteniendo relaciones sexuales con una menor. 

Tras avisar a las autoridades, los agentes especializados en delitos contra menores tomaron declaración a la víctima, quien confirmó los hechos y aseguró que había recibido pagos por parte del agresor a cambio de su silencio. 

Después de la detención, el juez ordenó a la policía registrar el domicilio del sospechoso, donde se incautaron numerosos dispositivos, incluyendo cuatro teléfonos móviles, cinco memorias USB, cerca de 300 CD y DVD, dos discos duros y varias tablets.