Viaje al corazón industrial del Port de Sagunt
La interactividad será una de las claves de un futuro Museo Industrial que repasará la histórica actividad siderúrgica, el desarrollo de la ciudad-factoría y la lucha obrera

Así será el futuro Museo Industrial del Port de Sagunt / Levante-EMV
Lucas Galíndez
Imagina poder recorrer con los sentidos y la mente una época que parece perdida en el tiempo, pero que sigue viva en la memoria de un pueblo. Eso es justo lo que promete el futuro Museo Industrial y de la Memoria Obrera del Port de Sagunt que se prevé inaugurar en 2026: un viaje fascinante al corazón de la historia industrial y social que dio forma a toda una comunidad.
Este es el objetivo bajo el que se planteó este espacio que culminará un trabajo desarrollado en las últimas décadas para preservar y rehabilitar aquellas estructuras que le recuerdan su origen industrial como el Alto Horno, el Pantalán, la Nave de Talleres Generales o los jardines de la antigua Gerencia de AHM.

Vista del Alto Horno Numero 2 desde la Nave Almacén de Efectos y Repuestos / Daniel Tortajada
Un patrimonio único, interactivo y accesible
"Queríamos que quienes lo visitaran tuvieran la posibilidad de interpretar y contextualizar unos hechos que hablan de lo que somos", ha llegado a afirmar el alcalde de Sagunt, Darío Moreno. Además, ha señalado que "la intención es que la diputación presupueste su incorporación a la red de museos de la diputación a finales de 2026, principios de 2027", ya que "no queremos que el Museo Industrial y de la Memoria Obrera se convierta en una exposición estrictamente local".
Estas intenciones quedan evidentes al conocer la forma en la que las organizaciones responsables han combinado el patrimonio y la tecnología. Y es que, a pesar de que patrimonio y tecnología parezcan conceptos opuestos, si por algo se caracterizará este museo es por cómo se quieren integrar.
Como toda sala de exposición, esta contará con infinidad de artefactos, piezas, maquinarias e incluso documentos de la época, una muestra realmente singular en la Comunitat Valenciana. Sin embargo, la tecnología será la encargada de darle ese plus de interactividad y accesibilidad. A través de una video sala 270° —situada en la tercera planta—, la tecnología audiovisual del museo buscará que todos los visitantes vivan una experiencia inmersiva que les permita, por unos minutos, recorrer las distintas etapas que llevaron a convertir al Port de Sagunt en lo que es hoy.

Muestra de la sala inmersiva 270 grados. / Ayuntamiento de Sagunt
El proyecto ha hecho mucho hincapié en que todo aquel que quiera, independientemente de su condición, pueda vivir esta experiencia. Para ello, este archivo patrimonial contará con una altura de vitrinas adaptada a personas con silla de ruedas, pondrá atención en la posibilidad de palpar las piezas para quienes tienen dificultades visuales y dispondrá de cinco bucles magnéticos que facilitarán la comunicación con personas con discapacidad auditiva. Del mismo modo, los asistentes tendrán acceso a audioguías (10) y podrán aumentar el tamaño de la letra durante la visita.
Tres espacios: siderurgia, ciudad-factoría y lucha obrera
Este espacio museístico se enclavará en la antigua Nave Almacén de Efectos y Recambios (Sede autonómica de la Fundación de Patrimonio Industrial y Memoria Obrera). Este propio espacio, que en sí mismo también forma parte de la herencia industrial, cuenta con un total de 3.600 metros cuadrados que, divididos en tres espacios (plantas), repasarán los desafíos económicos, transformaciones sociales y luchas de clase obrera más representativas.

Nave Almacén de Efectos y Repuestos / Daniel Tortajada
El primer espacio, "La siderurgia integral", dividido en ocho secciones, se dedicará a repasar la llegada, evolución y relevancia de la industria siderúrgica en la ciudad. A lo largo de este primer nivel, se encontrará información referente a la fundación de la Compañía Minera de Sierra Menera de la mano de Ramón de la Sota (1900), así como la elección de Sagunt, primero, como un embarcadero y posteriormente como lugar para instalar una nueva siderúrgica. También se abordarán capítulos más oscuros, desde convertirse en objetivo de bombardeos durante la Guerra Civil, hasta el embargo a los herederos de Sota de todos sus bienes por su afiliación al Partido Nacionalista Vasco y su ideología contraria al régimen franquista.
La segunda planta, dedicada a "La ciudad-factoría", profundizará sobre el impacto que tuvo la industria siderúrgica a nivel económico, educativo y, por encima de todo, social. La información disponible en este sector tratará la construcción de una ciudad en torno a la factoría. En ella, se explicará como, con el tiempo, la entidad vasca fue cimentando las principales bases sociales —muchas de ellas aún siguen en pie— culpables de crear y dar sentido a un sentimiento de pertenencia y orgullo previamente inexistente.
Finalmente, la última planta, "Memoria Obrera", recorrerá la formación y evolución del movimiento obrero y la resistencia y solidaridad que unieron al pueblo durante sus días más complicados. A lo largo de esta zona se reflexionará sobre el papel del obrerismo y los duros golpes que recibió durante los dos gobiernos dictatoriales vividos en el pasado siglo. Precisamente esta será el área donde se podrá disfrutar de la experiencia 270° que contará, durante cinco minutos, que relata la historia de la forja de un pueblo que ha sabido conquistar sus derechos mediante la lucha obrera servirá como cierre del discurso museístico.
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