Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Un llamamiento a preservar el legado «inmaterial» del Port de Sagunt

El profesor Ximo Revert cerró el I Congreso de Archivos instando a recoger de forma sistemática testimonios orales de antiguos obreros

Participantes en el I Congreso de archivos industriales de Puerto de Sagunto.

Participantes en el I Congreso de archivos industriales de Puerto de Sagunto. / Levante-EMV

Mónica Arribas

Mónica Arribas

Sagunt

Recuperación, gestión y divulgación. Bajo esas premisas se desarrolló en Sagunt el I Congreso de Archivos Históricos Industriales con ponencias de todo tipo que permitieron tener una visión general de las experiencias de otros archivos, colaborar para que el legado documental de la ciudad "sea útil para la investigación académica y un motivo de orgullo" y "ayudar al éxito del futuro museo saguntino".

Así lo destacan desde las dos asociaciones organizadoras, la Asociación de Patrimonio Industrial de Puerto de Sagunto (APIPS) y el Centre d’Estudis del Camp de Morvedre, al hacer balance de la experiencia a preguntas de Levante-EMV.

Ximo Revert, profesor asociado del departamento de Historia del Arte y Doctor en Patrimonio Cultural, destacó el papel social del archivo industrial en la ponencia de clausura.

En ella, explicó que los archivos histórico industriales "son el ADN de nuestro pasado reciente y aunque vienen a fundamentarse mayoritariamente en la documentación de empresas, Sagunt dispone afortunadamente de ese otro archivo informal a recopilar: el Archivo Popular de Gentes (APG)".

En este sentido, resaltó la importancia de que las instituciones "de manera sistemática" vayan "recogiendo o inventariando toda aquella documentación, objetos, testimonios orales, que las gentes obreras aún guardan en sus domicilios". "Sagunt puede y debe hacerlo", destacó. 

Maria Hebenstreit, durante la bienvenida.

Maria Hebenstreit, durante la bienvenida. / Daniel Tortajada

Revert consideró además que "las últimas actuaciones municipales están realizando avances para sacar del secuestro el derecho de la ciudadanía a consultar estos archivos histórico industriales. Pero aún queda mucho por hacer". 

También lamentó la desaparición de la antigua Escuela de Aprendices que a su jucio, "por su ubicación en la Alameda, y próxima al Museo, podría haber sido un magnífico lugar como sede de custodia, clasificación y consulta de los archivos de Sierra Menera y la Siderúrgica de Sagunt, junto al registro del APG". 

También alertó de que "descuidar, destruir o abandonar patrimonio nos resta capacidades de desarrollo y cercena nuestros derechos" y, además de defender  que "el sistema cultural debe estar a la misma altura de garantías de políticas públicas que el sistema de mercados, de riegos, de enseñanza o de salud",  resaltó que el Museo de Sagunt "está llamado a generar una "factoría cívica" que estimule a todas las gentes y agentes concernidos a pensar la ciudad, el territorio, el devenir de nuestra sociedad, y proponer soluciones y aspiraciones colectivas a los responsables de políticas públicas".

Varias vertientes

A lo largo del congreso se abordó la cuestión desde diferentes planos. La información normativa corrió a cargo de Noemi Galán, del Servei d’arxius de la Conselleria de Cultura. La vertiente académica universitaria contó también con M. Luisa Collado e Inmaculada Aguilar, que expuso su experiencia con la documentación necesaria para estudiar el patrimonio arqueológico industrial. La vertiente sociológica también se plasmó en la comunicación de Julio Ramiro Bodí, mientras que otras tuvieron un punto de vista artístico.

Alguos asistentes a las jornadas.

Algunos asistentes a las jornadas. / Daniel Tortajada

También un papel destacado lo tuvieron los profesionales de archivística que expusieron experiencias, positivas y negativas, «muy a tener en cuenta»: Desde los más afortunados por contar con el apoyo de alguna institución a aquellos que desde los archivos municipales luchan por impedir la desaparición del patrimonio documental de empresas que han sido decisivas.

«Se ha ofrecido una visión muy amplia de los problemas y buenas prácticas. Y ha quedado muy clara la importancia de las herramientas tecnológicas. Ha habido mucho intercambio de expertos y han sido unos días muy fructíferos. Para ser el primero, hemos tenido una asistencia continua y muy buena, muy interesante. Sobre todo, estamos muy contentos por el reconocimiento que nos ha hecho la Asociación de Archiveros de la Comunidad Valenciana, que nos ha felicitado y nos ha animado a colaborar con ellos», concluye su coordinadora, la historiadora María Hebenstreit.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents