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La caída del 40% de la producción marca la campaña citrícola en Sagunt

Los daños provocados por el granizo y la reducción del aforo penalizan a unos agricultores que siguen preocupados tanto por el aumento de los costes como por las restricciones de fitosanitarios

Radiografía de la campaña citrícola en Sagunt

Daniel Tortajada

Mónica Arribas

Mónica Arribas

Sagunt

La caída de la producción en un 40% está marcando la campaña citrícola en Sagunt. Los graves destrozos ocasionados por el intenso granizo del pasado mes de julio al norte del término y en tierras de Les Valls dejaron más de 16 millones de euros en pérdidas; un hecho que ha pasado factura a un año donde ya se auguraba un descenso del aforo, como confirma a Levante-EMV el presidente de la asociación AVA-Ascosa en Sagunt, Pere Peruga.

Esto ha venido a empañar el alza de los precios que se había experimentado respecto al año pasado en algunas variedades pues, como indica Peruga, «al reducirse los kilos recolectados, se verán menos ingresos». A esto se suma que la cotización de la clemenules «va a la baja», cuando es la fruta mayoritaria en la ciudad. «Las expectativas que se habían generado en esta campaña no se están cumpliendo», resume.

Fruta dañada por el pedrisco.

Fruta dañada por el pedrisco. / Daniel Tortajada

La gran cantidad de campos dañados por el pedrisco ha dejado importantes pérdidas a quienes no tenían asegurada la cosecha y apenas ha permitido cubrir gastos a quienes sí tenían una póliza. «Por la clemenules, el seguro ha pagado un máximo de 30 céntimos el kilo cuando producirla cuesta 0,28. Lo malo es que aún hay un porcentaje muy grande de gente que no tiene la cosecha asegurada», explica Peruga.

Esto ha obligado además a los afectados a tener que pagar porque le tiren la fruta dañada o llegar a acuerdos para que se la retiren gratis a cambio de que estos últimos la lleven a vender a la industria zumera. Esto último raramente lo hacen directamente los propietarios, como afirma el presidente de AVA-Ascosa. «La clemenules la pagan muy poco, entre 8 y 10 céntimos. Si encima tienes que llevársela tú y cumplir sus exigencias, pues no compensa; así que mucha gente la tira. Es una pena porque se destruye alimento, pero no se ve una alternativa viable», apunta reconociendo que la posibilidad de hacer donaciones también es compleja. «El agricultor ni quiere sobrecostes ni que cualquier persona entre en su campo y, con la mejor de las voluntades, le pueda ocasionar daños», asegura.

Otro detalle de los daños causados por el pedrisco.

Otro detalle de los daños causados por el pedrisco. / Daniel Tortajada

Más gastos

Este «grandísimo trastorno causado por el granizo», en palabras de Peruga, ha venido a penalizar un sector que sigue afrontando continuos aumentos de los costes, especialmente por la reducción de fitosanitarios autorizados y «una menor eficacia que obliga a repetir los tratamientos», con todo lo que ello supone, al encarecer tanto la compra como el gasto en personal necesario para pulverizar.

En este diagnóstico de AVA-Ascosa coinciden también productores de Les Valls. «Una vez más, el agricultor sufre las consecuencias de una legislación desigual. A nosotros se nos exige una garantía fitosanitaria pero se permite entrar al mercado otro producto que no cumple con dicha normativa», apuntaban con indignación varios agricultores de La Vall de Segó.

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