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La cena

La trastienda de las ocho nominaciones valencianas a los Goya

Lina Badenes, fundadora de Turanga Films, subraya la importancia de sumar esfuerzos entre territorios en la producción

Lina Badenes en un acto.

Lina Badenes en un acto. / Levante-EMV

María Badal

Canet d'en Berenguer

Lina Badenes, de Canet d’en Berenguer, es la fundadora de la productora Turanga Films, y está detrás de una de las películas más reconocidas de la temporada, La cena, además de estar considerada una de las profesionales valencianas con mayor proyección en el cine español actual. Su cinta ha obtenido ocho nominaciones a los premios Goya, incluida la de mejor película. Candidaturas recibidas con sorpresa y alegría por parte del equipo. “La verdad es que no esperábamos tantas nominaciones, porque 2025 trae una cosecha de cine cargada de propuestas muy singulares y de gran calidad, así que la noticia ha sido una enorme alegría”, reconoce Badenes. Aunque echa en falta algunos reconocimientos, la productora pone en valor el camino recorrido: “Cierto es que nos habría encantado contar con la nominación a Mejor Dirección para Manuel Gómez Pereira, ya que él ha sido el principal responsable de que todos hayamos llegado hasta aquí, así como ver reconocidos otros trabajos actorales o técnicos”.

Badenes ha seguido de cerca la trayectoria de una película dirigida por Manuel Gómez Pereira que apuesta por el humor para revisar uno de los periodos más complejos de la historia reciente de España. La cena es una comedia antibelicista que se adentra en el franquismo desde una mirada crítica, pero utilizando el género de la comedia como vía de acceso al espectador. Una de las claves para que la canetera se decidiera a entrar en el proyecto fue "acercar al público el cuestionamiento y la crítica al franquismo desde este género", reconoce a Levante-EMV.

Otro factor determinante para participar en el proyecto fue la profesionalidad que había detrás. "Obviamente, el hecho de que estuviera escrita por tres grandes del guion cinematográfico de comedia de nuestro país —Yolanda García Serrano, Joaquín Oristrell y Manuel Gómez Pereira— era garantía de risas. Los tres tienen muchísimo talento y ha sido una auténtica delicia trabajar con ellos”, asegura la canetera.

La canetera Lina Badenes.

La canetera Lina Badenes. / Levante-EMV

Trabajos fundamentales

Badenes reivindica además el trabajo conjunto que hace posible una producción cinematográfica. “Los departamentos de arte, vestuario, fotografía, maquillaje y peluquería brillan especialmente por ser lo más visible delante de cámara. Luego hay otros departamentos —efectos, sonido, montaje, etc.— que también han hecho un trabajo excelente y que están menos reconocidos, pero que para nosotros son fundamentales”.

Con los premios Goya en el horizonte, la productora de Canet d’en Berenguer concluye con una reflexión que resume el espíritu del proyecto:“Solo podemos estar profundamente agradecidos al equipo que ha hecho esto posible, porque el cine es trabajo en equipo en su máxima expresión: sin todos y cada uno de los miembros del equipo, la película no habría sido lo que es”. Desde el Camp de Morvedre, Lina Badenes confirma así su papel como una de las productoras valencianas clave del cine español actual, participando en una cinta que ha logrado situarse entre las más destacadas del año.

Ambientación y reconstrucción histórica

Uno de los aspectos más complejos del film fue su cuidada ambientación histórica. La reconstrucción del Hotel Palace de Madrid, tal y como era hace casi un siglo, exigió un importante trabajo de localización y adaptación de espacios, buena parte de ellos en la Comunitat Valenciana. “Recrear el Hotel Palace de Madrid de hace casi 100 años fue un desafío importante. Estuvimos casi un año recorriéndonos toda la Comunitat en busca de “nuestro Hotel Palace”. Por suerte, el Palacio de las Comunicaciones de la plaza del Ayuntamiento de València tenía ciertas similitudes con el hall central y la cúpula del Palace, así que allí rodamos toda la parte de la cena”, añade la fundadora de la productora.

Más escenarios valencianos

El rodaje se extendió por distintos enclaves emblemáticos de València, que se transformaron para recrear los espacios del histórico hotel madrileño: “Las habitaciones del Palace las rodamos en la Confederación de Empresarios de València, y el acceso y la sala de enfermos en el Ateneo”, detalla Lina.

Lina Badenes.

Lina Badenes. / Levante-EMV

Otro de los grandes escenarios del filme, la cocina de los prisioneros, vivió un proceso de producción especialmente complejo, marcado por circunstancias sobrevenidas: “La cocina, inicialmente, la íbamos a construir en Sueca, pero con motivo de la Dana decidimos trasladarla a Las Palmas de Gran Canaria. Fue toda una aventura a contrarreloj ya que, estábamos a dos meses de iniciar el rodaje, cuando nos vimos en la necesidad de reubicar la cocina”.

A pesar de las dificultades logísticas, Badenes destaca el alto nivel profesional del equipo técnico y artístico que ha participado en la película. De hecho, la cinta también ha sido nominada en apartados técnicos como dirección de arte y vestuario, a cargo de Maje Tarazona y Helena Sanchís, respectivamente. “Por suerte, contábamos con un equipo de primera, con mucho oficio en todos los departamentos, que hizo un trabajo magnífico de adaptación y construcción de espacios con aspecto y funcionalidad de la época. Desde arte y fotografía hasta vestuario, maquillaje y peluquería —sin excepción, incluyendo casting y dirección—, creo que la película respira mucho oficio y se disfruta viéndola”, afirma.

Sumar esfuerzos

La cena es una coproducción hispano-gala, una fórmula cada vez más habitual en el cine europeo actual. En este sentido, la productora subraya la importancia de sumar esfuerzos entre distintos territorios: “Es una producción de La Terraza Films, Turanga Films y Sideral Cinema, en coproducción con la francesa Halley Production. A menudo, necesitamos coproducir para unir fuerzas territorialmente y alcanzar el presupuesto necesario para la producción. Esto implica mucha letra pequeña y requisitos que cumplir para los distintos aportes territoriales, pero también enriquece el trabajo de producción en equipo y, por qué no, lo hace más divertido”.

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