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Canet pondrá un semáforo que funcionará solo unas horas a la semana

Saltárselo conllevará multas y retiradas de puntos del carné de conducir, como ocurrió con el que generó una oleada de sanciones en la playa

Calle donde se instalará el semáforo.

Calle donde se instalará el semáforo. / Ayuntamiento de Canet

Mónica Arribas

Mónica Arribas

Canet d'en Berenguer

Un semáforo que funcionará solo unas horas a la semana y que implicará tanto multas como retiradas de puntos del carné de conducir a quien se lo salte. Esta es la solución que va a aplicar el Ayuntamiento de Canet d’en Berenguer para reducir el paso de los vehículos por el centro del casco antiguo. Será un sistema similar al semáforo foto-rojo instalado hace casi un año en una calle de la playa que tanta polémica generó, después de que se impusieran cientos de multas de 200 euros y la retirada de cuatro puntos del carné de conducir a personas que no lo respetaban al ver extraña su instalación en medio de una calle secundaria.

La razón es que el nuevo semáforo también será un dispositivo 'inteligente' y capaz de leer las matrículas, de modo que solo se pondrá verde para los residentes, pero también detectará a quien se lo salte.

La necesidad de medidas par reducir el tráfico, ralentizar su velocidad y dar prioridad a quienes van a pie se puso de manifiesto en una reciente reunión entre el vecindario de la zona con el equipo de gobierno y miembros de la oposición; un objetivo que se traducirá en la instalación de este peculiar semáforo en la calle Calvario que atraviesa la población de norte a sur.

De este modo se pretenden evitar las prácticas de algunos vehículos que, aunque vayan en dirección a Sagunt o al Port, atraviesan el casco urbano de Canet en lugar de tomar una de las dos rutas que circunvalan el pueblo a través de la ronda que va por la gasolinera y el instituto.

Un momento de la reunión con vecinos de la zona.

Un momento de la reunión con vecinos de la zona. / Ayuntamiento de Canet

La instalación del semáforo llega después de que la remodelación del centro del casco urbano no haya permitido reducir el número de vehículos que lo cruzan por la calle Calvario, como pretendía el ayuntamiento. Según explica el alcalde, Pere Antoni, «la reforma del casco antiguo se hizo pensando en que fuera una zona para peatones y peatonas, con una mínima interacción con los vehículos». «Se entiende que alguien que vaya a su garaje, o que tenga que recoger a una persona con movilidad reducida utilice la calle Calvario, pero en otros casos no tiene sentido y perjudica a los vecinos y vecinas», afirma, además de precisar que los residentes estaban citados "porque este tema, el tránsito de vehículos por el centro de nuestro municipio, nos preocupa bastante".

Así, en el encuentro se aprobó la futura instalación de un semáforo que pueda leer las matrículas para ver si los vehículos que entran pertenecen o no a un vecino. Esto le permitirá ponerse en verde si es residente o en rojo si no lo es. Ahora bien, solo funcionará durante unas determinadas horas y días, "para no perjudicar a los que vienen de fuera y van al estanco, un bar, un horno o cualquier otro comercio", como explican desde el ayuntamiento, resaltando que la medida ha sido consensuada con todos los grupos políticos municipales.

Un vehículo a su paso por el casco urbano de Canet.

Un vehículo a su paso por el casco urbano de Canet. / Ayuntamiento de Canet

¿Otro semáforo?

El semáforo funcionará los viernes de 19:39 a 21:30 y sábados y domingo, de 13 a 15 horas. Estas franjas no se han elegido al azar, sino que son las horas en las que más gente atraviesa el casco antiguo, como apuntan desde el consistorio. Ahora, si se registran nuevos picos de tráfico, se estudiará ampliar el horario.

Medidas junto al instituto

Ante la preocupación de vecinos y vecinas de que el aumento de tráfico en la calle Montgó (que pasa junto al instituto) aumente, y que la gente no respete la velocidad, el ayuntamiento también ha decidido instalará un ‘lomo de burro’ para obligar a reducir la velocidad.

En caso de que no surta efecto, no se descarta la posibilidad de instalar un radar de tramo o instantáneo. «Es triste decirlo, pero a veces la única medida que funciona es la que nos toca el bolsillo, y lo haremos si así evitamos riesgos por los niños y niñas que acuden al instituto o al campo de fútbol del Sanchis Guarner», apuntan fuentes municipales.

La instalación de un radar es, precisamente, la medida que acordó el consistorio el pasado mes de mayo cuando decidió eliminar el polémico semáforo foto-rojo de la playa después de diversas protestas de los afectados, que incluso acudieron al pleno a expresar su malestar y después consensuaron esa alternativa con el gobierno local.

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