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Un concierto en Sagunt para el recuerdo

La Banda de Cornetas y Tambores Morvedre reunió a más de 450 personas llenan la Iglesia de Santa María de Sagunt

Un momento del concierto.

Un momento del concierto. / SJ Producciones

Albert Vidal

Sagunt

La iglesia de Santa María de Sagunt se llenó hasta los topes con motivo del concierto tan especial que ofreció la Banda de Cornetas y Tambores Morvedre bajo la luz de más de 3.000 velas eléctricas cuidadosamente repartidas. Más de 450 personas abarrotaron el templo, con asistentes incluso de pie ante la gran afluencia de público, en una noche que confirmó el éxito de la propuesta musical en formato candlelight.

El recital, interpretado por la Banda de Cornetas y Tambores Morvedre, y organizado conjuntamente con la Mayoralía del año de la Purísima Sangre, estuvo dirigido por Pedro Manuel Pacheco Palomo, director de la Cigarreras, y se estructuró en varios bloques temáticos que recorrieron la Pasión, la Muerte y la Resurrección. Cada uno de ellos comenzó con la narración del actor saguntino Toni Llorens, cuya intervención aportó un hilo conductor que reforzó la dimensión espiritual y escénica del espectáculo.

El concierto se abrió con una Introducción, dando paso al bloque de La Pasión, donde sonaron piezas como La Sentencia de Cristo, Gustad y Ved y Oh, Pecador. En el apartado dedicado a La Muerte, el público guardó un sobrecogedor minuto de silencio antes de escuchar composiciones como Réquiem, Stabat Mater y Anima Christi.

Tras ello, el bloque de La Resurrección incluyó marchas como Ave María, A Jesús el Nazareno y Bendición, culminando la velada con Hallelujah en la conclusión final. El programa combinó composiciones inéditas, marchas recuperadas y piezas emblemáticas del repertorio cofrade, dentro de una puesta en escena marcada por la iluminación tenue de las velas y los silencios medidos entre interpretaciones.

El concierto “más exigente”

Al término del acto, el clavario del año de la Puríssima Sang, Gonzalo Escrig Molina, destacó la magnitud del trabajo realizado por la formación: “Un concierto que demuestra el trabajo y sacrificio que se exigen desde la banda de cornetas y tambores de Morvedre. Ha sido un concierto para el recuerdo”.

En la misma línea se expresó el presidente de la banda, Manolo Gascón, quien aseguró que sin duda “ha sido el concierto más exigente” y quiso agradecer públicamente a los integrantes de la formación “su entrega y dedicación sin reservas durante este último mes y medio de preparación”.

La respuesta del público, con prolongados aplausos al finalizar el concierto, confirmó el impacto de una iniciativa que convirtió el templo histórico en el epicentro cultural de la ciudad y que ya se perfila como una de las citas musicales más destacadas del calendario previo a la Semana Santa en Sagunto.

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