Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Los estatutos de 1878 de la Semana Santa de Sagunt no vetaban la entrada a mujeres

El reglamento anterior al actual solo hablaba de "individuos" sin especificar el género para ser integrante de la entidad, aunque sí les prohibía participar en la procesión de Viernes Santo "a no ser por promesa"

Reglamento de la cofradía de 1878 que no vetaba a las mujeres.

Reglamento de la cofradía de 1878 que no vetaba a las mujeres. / Levante-EMV

Mónica Arribas

Mónica Arribas

Sagunt

La negativa a permitir la entrada de mujeres en la cofradía que organiza la Semana Santa de Sagunt se sustenta a menudo en la localidad en la responsabilidad de preservar una tradición de hace más de cinco siglos y ser estrictamente fieles a lo que marcan los estatutos de la entidad. Sin embargo, ya hay voces en la misma cofradía partidarias de la inclusión que aluden no solo a la defensa de la igualdad, sino también a la falta de documentación acreditativa de que esto haya sido siempre así, especialmente, cuando se creó en plena Edad Media.

Los estatutos ahora en vigor son los que reservan el acceso a los 'varones' desde que fueron aprobados en 1976 y publicados un año después, así como en 1988.

Sin embargo, los anteriores que se han conservado datan del 31 de mayo de 1878 y, en ellos, ya no se limita la entrada al sexo masculino, sino a "individuos que sean por lo menos dos años considerados vecinos de la misma, mayores de edad, y de probada e irreprensible conducta", según se recoge en ellos de manera literal.

Imagen del reglamento de 1878.

Imagen del reglamento de 1878. / Levante-EMV

Esta definición es menos precisa que la anterior y, la misma Real Academia de la Lengua, describe a los 'individuos' como personas.

Este hecho resulta llamativo en pleno debate por la inclusión de las mujeres, como reconoce a Levante-EMV el estudioso local que más ha profundizado en la historia de la Semana Santa, Társilo Caruana.

Ahora bien, otro artículo de estos estatutos (el 101) sí precisa que se prohíbe la participación de las mujeres en la procesión de Viernes Santo "a no ser por promesa, en cuyo caso avisarán con anticipación a la junta directiva, para que aquella disponga lo que proceda de acuerdo con el señor Cura, entregando en la Depositaria, como limosna, la cantidad de veinte y cinco pesetas antes de las 12 horas de Jueves Santo, si la Junta cree justa la reclamación y accede a ella". Esto último sí dejaba claro el veto a las mujeres a desfilar con la tradicional vesta de cofrade y remarcaba que solo podrían hacerlo de una forma singular que se mantiene en la actualidad: Vestidas de particular y situadas en el medio, detrás de un anda.

Artículo de los estatutos de 1878 que restringe la participación de mujeres en la procesión.

Artículo de los estatutos de 1878 que restringe la participación de mujeres en la procesión. / Levante-EMV

Sin documentos que citen a mujeres

Caruana confirma además que en la extensa documentación que lleva años revisando, nunca ha encontrado ninguna alusión a cofrades del sexo femenino. "Es verdad que, anterior al siglo XX, apenas habré encontrado unos seis documentos, pero ninguno cita a mujeres. El más antiguo era de una junta general de 1613 que se hizo en la Plaza Mayor y a la que acudieron solo hombres", decía, además de citar otras operaciones de compra-venta de terrenos que encontró al bucear en los protocolos notariales conservados en el archivo del Reino de Valencia, el del Arzobispado y el del Patriarca.

Imagen del reglamento de 1878.

Imagen del reglamento de 1878. / Levante-EMV

Tampoco halló referencias de este tipo al estudiar la documentación guardada en la entidad desde la Guerra Civil y de la antigua 'cofradía secundaria' cuya misión era acompañar en los entierros de los cofrades y ayudar a las viudas.

Laguna sobre cómo fue en origen

Aún así, el historiador Alexandre Mateu Picó hace hincapié en que nunca se ha encontrado el texto fundacional de la cofradía y, por tanto, se desconoce si originalmente ésta aceptaba mujeres, como ocurría en otras entidades religiosas de este tipo creadas en la Edad Media. "El documento más antiguo encontrado por ahora data de 1567 y, en realidad, es de una compra de cera por parte del clavario, es decir, que tampoco aclara mucho al respecto. Lo que es evidente es que, por ahora, no sabemos qué ocurría en su origen. Lo habitual en este período era que las cofradías fueran mayoritariamente masculinas pero mixtas. El acceso de las mujeres sería vetado en la mayoría de hermandades posteriormente, entre los siglos XVIII y XIX ", explicaba a Levante-EMV.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents