El tráfico descontrolado junto a dos colegios del Port genera nuevas quejas
El colegio María Inmaculada se suma al Mediterráneo en sus alertas por la inseguridad vial mientras el gobierno local afirma trabajar en una "solución integral"

Colegio FEC María Inmaculada del Port de Sagunt. / Colegio FEC María Inmaculada

El colegio María Inmaculada del Port de Sagunt ha alzado la voz después de años de reivindicaciones para la adopción de medidas preventivas que garanticen la seguridad vial en su entorno. Como hace unas semanas hizo su vecino CEIP Mediterráneo, el centro denuncia las "situaciones de riesgo" que se suceden desde hace tiempo y "ponen en peligro la integridad física del alumnado".
En una nota firmada por la comunidad educativa, María Inmaculada centra su problema en la calle Virgen de los Dolores, donde da la puerta del colegio por el que los estudiantes acceden desde la vía pública. Estas fuentes precisan que el riesgo es menor a las horas de entrada y salida, ya que "nuestro personal corta la vía". De cualquier forma, lamentan que hay conductores que "han llegado a mover los bolardos" para pasar.
Tráfico abundante
La calle, según señalan, tiene un "tráfico rodado abundante, porque conecta dos avenidas". Muchos coches "no respetan las señales" y circulan "a velocidades muy superiores a las permitidas", lo que provoca "muchas situaciones de peligro, con sustos y momentos de tensión, que se deberían evitar".

Patio del centro del Port de Sagunt. / Colegio FEC María Inmaculada
Así, el mayor riesgo radica en el transcurso de la jornada escolar, cuando "hay múltiples ocasiones en las que el alumnado ha de salir y entrar al centro, siendo en esos momentos, con el tráfico ordinario, cuando se están produciendo los hechos que ponemos de manifiesto", apuntan desde María Inmaculada.
Señales insuficientes
La comunidad educativa insiste en que "existen un paso de cebra en la puerta y señales de reducción de velocidad por zona escolar, ya que somos dos los colegios que estamos en la misma calle, pero no son suficientes, ya que los coches no los respetan".
Con este panorama que se prolonga durante años, el colegio apela "a los responsables de la seguridad de nuestras calles" para que "adopten urgentemente las medidas necesarias para evitar, de manera permanente, los riesgos que provoca el tráfico de vehículos a motor por delante del colegio. Es imprescindible -añaden- conseguir un entorno seguro en las proximidades de nuestros centros escolares para todo el alumnado y las familias que transitan constantemente en los alrededores".
Avances
Como ya ocurrió con la queja pública desde el CEIP Mediterráneo, el gobierno municipal admite que conoce el problema y añade que "hemos escuchado a ambos centros y nos hemos comprometido con sus demandas". Estas fuentes concretan que "estamos avanzando en una solución integral para la zona, que garantice la seguridad de los escolares", sin aportar más detalles sobre las alternativas que maneja.
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