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Entrevista

Semana Santa en Sagunt: El clavario afirma percibir "respeto" en la calle pese al polémico veto a las mujeres

El joven de 23 años cree que «reducir» al machismo «una realidad compleja» no ayuda «a avanzar»

Gonzalo Escrig Molina, clavario del año, a las puertas de la ermita de la Sang.

Gonzalo Escrig Molina, clavario del año, a las puertas de la ermita de la Sang. / Daniel Tortajada

Albert Vidal

Sagunt

A sus 23 años, este estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual de la Universidad CEU Cardenal Herrera afronta estos días la responsabilidad de ser el clavario del año de la cofradía que organiza la Semana Santa en Sagunt desde hace más de cinco siglos; una entidad que ha sido noticia en toda España por el polémico 'no' a la entrada de mujeres decidido en votación el pasado día 22 y por las acciones anunciadas luego por el Gobierno, tanto con el inicio de un expediente para retirar a la fiesta su 'interés nacional' como por la denuncia de Igualdad ante la Fiscalía. Como máximo representante del grupo de cofrades que ha organizado los actos de este año, Gonzalo Escrig Molina atiende a Levante-EMV sin rehuir preguntas, pero consciente de no ser el responsable de la cofradía a nivel institucional.

¿Cómo ha comenzado esta Semana Santa después de toda la polémica suscitada a nivel nacional por la negativa de la cofradía a la entrada de mujeres?

La Semana Santa ha comenzado como siempre empieza en Sagunto: con mucha emoción, con muchísimo trabajo detrás y con el compromiso de muchísima gente que lleva todo el año preparándola. Además, estamos viendo una gran participación y una asistencia muy destacada en los primeros actos, lo cual es muy positivo y demuestra el arraigo que tiene esta celebración. Es evidente que venimos de unos días con mucho ruido mediático y con un debate que ha trascendido incluso a nivel nacional, pero también es verdad que, en la calle, lo que yo estoy percibiendo es algo mucho más sereno: respeto, ganas de vivir la Semana Santa y de que todo salga bien.

¿Cómo valora el resultado de la votación sobre las mujeres?

Yo, como clavario del año, tengo muy claro cuál es mi papel. No me corresponde ni valorar decisiones orgánicas de la Cofradía ni contribuir a la polémica, sino representar a toda la Semana Santa de Sagunto con responsabilidad, con respeto a todas las sensibilidades y tratando de estar a la altura de lo que esta celebración significa para tantas personas. Y sinceramente, creo que ahora lo importante es eso: que la Semana Santa se desarrolle con normalidad, con recogimiento y con el valor cultural, humano y también de convivencia que siempre ha tenido, que es lo que de verdad define a nuestro pueblo.

Gonzalo Escrig Molina, en la ermita de la Sang.

Gonzalo Escrig Molina, en la ermita de la Sang. / Daniel Tortajada

¿Piensa que el resultado de la votación responde a un sesgo machista como algunos han llegado a decir?

Creo que reducir una realidad compleja a una etiqueta no ayuda a entender lo que ha pasado ni a avanzar. Dentro de una cofradía hay sensibilidades distintas, formas diferentes de entender la tradición y también ritmos distintos a la hora de afrontar cambios. Siempre debemos estar en una posición de respeto y de diálogo para contribuir a que las cosas se puedan abordar desde la serenidad, que es como de verdad se avanza.

¿Cree que la ciudadanía de Sagunt apoya esta fiesta?

Sin ninguna duda. Lo han demostrado en cada acto que hemos organizado a lo largo del año. A través del cartón del abonado, de la lotería, de las rifas o de los distintos eventos, muchísimas personas han colaborado de forma altruista para que esta Semana Santa sea posible. Y lo han hecho no solo con su apoyo económico, sino también con su presencia. La respuesta ha sido abrumadora. Nos han acompañado en cada paso del camino, y eso confirma algo muy importante: esta fiesta no pertenece solo a quienes la organizan, pertenece a todo un pueblo. Es cierto que, como ocurre con todas las tradiciones vivas, a veces surgen debates y reflexiones sobre cómo debe ser la fiesta y hacia dónde debe caminar. Eso también forma parte de la vida de una ciudad. Pero si algo demuestra la respuesta de la ciudadanía es que la Semana Santa de Sagunto sigue siendo algo profundamente sentido y compartido por todo el pueblo.

¿Piensa que el cambio poblacional vivido por la ciudad afecta a la Semana Santa?

Sagunto está creciendo a gran velocidad, eso es evidente. Pero nuestra Cofradía también. Este año hay nuevos cofrades y la lista para hacer la fiesta se prolonga ya hasta el año 2062. No todas las tradiciones pueden decir algo así. Eso demuestra que nuestra fiesta está viva. Muy viva. Y que su futuro está más que asegurado.

Componentes de la mayoralía del año.

Componentes de la mayoralía del año. / Levante-EMV

¿Cree que la mayoralía del año ha sabido aportar algo nuevo a la fiesta?

Creo que sí. Y además lo hemos hecho con una idea muy clara: innovar sin romper nunca con la tradición. Estamos hablando de una fiesta con más de 500 años de historia, y eso exige respeto. Pero también creemos que cada mayoralía tiene la responsabilidad de aportar algo propio, de dejar una pequeña huella que contribuya a que la fiesta siga creciendo. Este año, por ejemplo, hemos presentado iniciativas novedosas como el audiolibro del llibret, pensado para facilitar su acceso a más personas, o el concierto Candlelight organizado junto a la Banda de Cornetas y Tambores Morvedre. También el concierto 'Sagunt In Excelsis' dentro del Encuentro del lunes, durante la espera a la llegada de las andas. O el pregón realizado por el decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación de la Universidad CEU Cardenal Herrera, José Manuel Amiguet Esteban, que no solo cambió de escenario —trasladándose al Auditorio Joaquín Rodrigo—, sino también de día. Creemos que este cambio permitió que el pueblo de Sagunto disfrutase plenamente de este acto y que, de forma simbólica, se convirtió en el verdadero inicio de la Semana Santa saguntina. Pequeños cambios, quizá. Pero que dicen mucho sobre la manera en la que, desde la mayoralía, entendemos la fiesta.

Un instante del pregón de la Semana Santa saguntina.

Un instante del pregón de la Semana Santa saguntina. / Carmen Guillen

¿Cuál es el momento que destacaría de la Semana Santa? ¿Y el que más ganas tiene de que llegue?

Hay un momento que jamás olvidaré: el Viernes de Dolores, durante la imposición de medallas en la Ermita de la Sang. Ese instante en el que, por fin, nos convertimos oficialmente en Mayoralía y se me impuso la cruz de Clavario. Estar rodeado de mis mayorales, de mi familia, de mis amigos y de toda la cofradía… es difícil de explicar con palabras. En ese momento entiendes que todo lo vivido hasta entonces tenía un sentido. El sueño deja de ser una idea lejana y se convierte en realidad. Y si hay algo que espero con especial emoción es recorrer las calles de Sagunto portando la Vera Creu. Pasar junto a mi madrina, mi abuela y mis padres y poder compartir ese instante con ellos. Y, quizá uno de los momentos más simbólicos, será adorar la Vera Creu junto a mi hermano, el mayor de todos los mayorales, sujetándola para mí. De alguna manera, será cerrar el círculo y dar por concluido este viaje que empezamos hace tantos años.

¿Qué significa para usted ser Clavario?

Es, ante todo, un honor inmenso. Pero no es solo una responsabilidad ceremonial. Es una forma de estar en el mundo: una manera de abrazar el pasado sin soltarlo y, al mismo tiempo, dejar una huella en el camino que otros podrán seguir cuando llegue su turno. Por supuesto que la responsabilidad se siente. Está presente en cada decisión, en cada acto, en cada detalle que se prepara durante todo el año. Pero también es cierto que la satisfacción de ver cómo todo cobra sentido y cómo la fiesta se construye entre todos compensa con creces cualquier peso.

"El espíritu de generosidad es el que hace posible que todo esto exista"

¿Desde cuándo está inscrito en los libros de la Cofradía como Clavario?

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