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Las reclamadas obras de regeneración llegan a la playa más deteriorada de Sagunt

El megatrasvase reivindicado durante más de una década supone un alivio para vecinos y asociaciones pero no frena las peticiones de sistemas de retención

El alcalde recuerda que es el tramo litoral más erosionado "particularmente por el efecto de los espigones de Almenara"

La regeneración llega a la playa más deteriorada de Sagunt

Carlos Sabater/Almardà Viva

Mónica Arribas

Mónica Arribas

Sagunt

Las obras de regeneración ambiental reivindicadas desde hace más de una década han llegado por fin a la playa más deteriorada de todo el litoral norte de Sagunt, Malvarrosa de Corinto. Tras semanas de trabajos del Ministerio que han permitido aumentar la anchura en Corinto, el trasvase de casi 1,3 millones de toneladas a través de la megadraga Bonny River avanza hacia esta zona tan castigada por la erosión, especialmente, desde que el Gobierno regeneró la costa de Almenara con espigones sin intervenir a la vez en las playas saguntinas, como entonces demandaron sin éxito las asociaciones vecinales y el consistorio.

Los depósitos de arena procedentes del banco submarino de Cullera ya son visibles junto a la gola de Quartell, es decir, al sur de esa playa que se vio fuertemente afectada por el temporal Harry, hasta el punto de que provocó inundaciones y rescates de personas en un camping, dañó infraestructuras y derribó el muro de un chalé mientras daba un nuevo bocado a todo ese litoral.

La regeneración llega a la playa más deteriorada de Sagunt

Carlos Sabater/Almardà Viva

El alcalde, Darío Moreno, celebraba el inicio de estas tareas demandadas durante años pues reconocía a Levante-EMV que "una de las partes que más preocupaba era la intervención en la Malvarrosa". "Somos conscientes de que allí es imprescindible actuar cuanto antes", decía recalcando que es el tramo litoral más erosionado "particularmente por el efecto de los espigones de Almenara". "Acaba de comenzar la recuperación de metros de playa que veníamos esperando. Por fin ha llegado", decía remarcando que "después vendrá una segunda fase que recordemos que, no solo implicará el incrementar el ancho de la playa y, con ello, la seguridad de las propiedades que se ubican en esta zona, sino también la parte de recuperación natural. Allí irá un cordón dunar". A ello, añadía que desde el gobierno local están "haciendo seguimiento de esta gran intervención del Ministerio, tal y como quedamos con las asociaciones y con todos los partidos políticos".

Una imagen de las obras.

Imagen donde se aprecia lo que se ha recrecido la playa de Corinto con la arena aportada. / Carlos Sabater/Almardà Viva

Alivio para propietarios y vecinos

El inicio de esos trasvases ha supuesto todo un alivio para los propietarios y asiduos de la zona, sobre todo, después de que los trabajos no se iniciaran por allí, como se anunció en un principio. Así lo reconocía a Levante-EMV el presidente de la asociación vecinal Almardà Viva, Carlos Sabater. "Para los vecinos y asociaciones es un momento importante, porque llevábamos tiempo con cierta impaciencia. Se nos indicó que los trabajos empezarían por Malvarrosa, pero por distintas circunstancias comenzaron hacia el sur, lo que generó bastante inquietud, ya que es la zona que más ha sufrido en los últimos años y por la que más preguntaba la gente", remarca. "Ahora, ver cómo por fin se actúa allí es motivo de satisfacción y también de emoción, después de tantos años de reivindicaciones constantes por parte de vecinos y asociaciones, junto con el trabajo de las distintas administraciones y el impulso del Ministerio para que este proyecto sea una realidad", añade.

Desde la entidad, no obstante, siguen siendo "prudentes" sobre el resultado de la intervención. "Los propios ingenieros de Costas ya explicaron que la anchura actual de playa no es la definitiva, sino que forma parte del proceso de regeneración. Con el paso del tiempo y en función de los temporales, se irá produciendo una pérdida progresiva de anchura, ya que parte de esa arena se redistribuirá hacia la playa sumergida para ganar estabilidad frente al mar", recuerda Sabater.

Igualmente, insiste en que la actuación "es solo el primer paso" y que es necesaria otra que permita fijar esos aportes, tal y como vienen demandando desde hace tiempo tanto las entidades vecinales como el ayuntamiento. "Es fundamental seguir avanzando hacia un segundo proyecto que contemple sistemas de retención de arena, que permitan consolidar el trabajo realizado y proteger a medio y largo plazo tanto el entorno natural (dunas, biodiversidad) como las viviendas, que no debemos olvidar que están justo detrás", destaca asegurando que "seguirán muy atentos a la evolución de los trabajos y del comportamiento de la playa en los próximos meses".

"Poco queda en la Garrofera"

En esto último también inciden desde la asociación vecinal de Almardà, Corinto y Malvarrosa, que hace poco se trasladaron hasta la playa de la Garrofera, al sur de València, para comprobar y difundir su estado actual, dos años después de unas obras de regeneración impulsadas también por el Ministerio. "Allí, en 2024 se hizo una actuación similar a la que se está haciendo ahora en el litoral norte de Sagunt, pero poco queda ya de la ansiada regeneración. La arena ya ha sido engullida por el mar. Sin mecanismos de protección, lo mismo pasará en Almardà, Corinto y Malvarrosa", apunta la presidenta del colectivo, Amparo Peris.

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