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Morvedre es clave en la recuperación del olmo negro en la Comunitat Valenciana

Un centenar de ejemplares que resistió a la enfermedad de la grafiosis ha sido objeto de una investigación para frenarla

Cómo el Olmo Negro se hizo resistente a la grafiosis en el Camp de Morvedre

Daniel Tortajada

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Marián Romero

Marián Romero

Sagunt

El Camp de Morvedre ha sido una comarca clave en el programa de recuperación del Olmo negro (Ulmus minor) que está llevando a cabo el CIEF (Centro para la investigación y experimentación forestal) en la Comunitat Valenciana. Y es que las tierras de marjal, principalmente del norte de Sagunt, Quartell y Benavites fueron de las pocas que resistieron a la grafiosis, una enfermedad que padeció esta especie en 1918 hasta nuestros días y que ha arrasado con buena parte de esta población de árboles en toda Europa.

Precisamente, esta comarca fue una de las más resistentes a esta grave patología causada por hongos, por lo que en la actualidad, se pueden contabilizar en ella casi un centenar de ejemplares. Un hecho cuya explicación parece apuntar a la separación de estos entre sí y de los vectores infectados.

Enric Amer de Agró Mostrando un ejemplar sano

Enric Amer de Agró Mostrando un ejemplar sano / Daniel

Colaboración de Morvedre

La colaboración de Acció Ecologista Agró ha sido decisiva para la participación de Morvedre en este proyecto, ya que las simientes o el material genético vegetal de estos árboles autóctonos de varias zonas de la comarca se han trasladado hasta el CIEF, concretamente al banco de gimnospermas para ser objeto de una investigación, que ha concluido con la consecución de esquejes de esta especie, resistente a la grafiosis. Y es que los ecologistas durante años han estado al cuidado de estos ejemplares, replantándolos con la finalidad de recuperar la especie.

Todo el trabajo realizado por Agró ha sido visto con buenos ojos por el centro de investigación con el que los ecologistas siguen colaborando para poner en marcha la segunda parte del proyecto: El programa de recuperación de los olmos negros en la Comunitat Valenciana a través de esta nueva especie resistente.

Estudiantes en la jornada de plantación.

Estudiantes en la jornada de plantación. / Agró

Con este propósito, el CIEF bajo la petición de Agró, que ha estado muy pendiente de los avances en esta investigación, ha otorgado 50 olmos negros a los ecologistas para que procedan a su plantación en zonas donde ya existen pero con una población mermada. La finalidad es recuperar el esplendor de estas zonas, como la de l'Om Negre, nombre que se le da a una partida de Sagunt, precisamente por la existencia de un gran número de Ulmus minor.

Otro de los Olmos de gran tamaño que quedan.

Otro de los Olmos de gran tamaño que quedan. / Daniel Tortajada

Plantación

Por ahora, ya se han plantado 11 ejemplares en la zona que existe entre lo que se conoce como el Mansegar de Quartell y el Quadro, zonas de marjal. La plantación se ha llevado a cabo dentro de unas jornadas medioambientales del Ayuntamiento de Quartell y a cargo de un grupo de escolares del CEIP Santa Anna con la colaboración de Agró.

Un momento de la actividad escolar.

Un momento de la actividad escolar. / Levante-EMV

Ahora quedan otros 39 ejemplares, que se plantarán en varias partidas como en la de l'Om negre (Sagunt), el Mansegar (Quartell), la Closa de Benavites, el Assagador de Quartell y en una zona limítrofe con los Estanys d'Almenara. "Estos árboles huyen del salitre del mar, por lo que su localización está más en el interior de las zonas húmedas", explicaba desde Acció Ecologista Agró.

Además de la plantación, los ecologistas han adquirido el compromiso de mantenerlos, por lo que harán un seguimiento de los mismos durante meses.

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