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Más de 90 años desde que la Paramount puso sus ojos en Canet d'en Berenguer

Uno de los actuales conglomerados de medios y entretenimiento más grandes del mundo apostó por levantar en la localidad unos estudios cinematográficos

Fotografías de uno de los rodajes de la Paramount.

Fotografías de uno de los rodajes de la Paramount. / LEVANTE-EMV

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Marián Romero

Marián Romero

Canet d'en Berenguer

El legendario estudio de cine estadounidense con sede en Hollywood, Paramount Pictures, puso sus ojos en Canet d'en Berenguer hace más de 90 años atraído por sus paisajes de costa que contrastaban con los de montaña y sus campos de naranjos.

Los hechos se remontan a 1932, año en el que este coloso del cine constituye una delegación y distribuidora de éxito en València que acabó impulsando la creación de la célebre productora valenciana Cifesa.

Fotografía de una de las escenas de una trabajo audiovisual

Fotografía de una de las escenas de un trabajo audiovisual / Levante-EMV

Esta coyuntura propició un acercamiento de varios de sus agentes hasta la localidad canetera, con el interés de levantar allí unos grandes estudios cinematográficos, tal y como constatan los investigadores Vicente Ibáñez y Benjamín Pons, quienes recogen la curiosa historia en una revista local "El Siscar", dirigida por la arqueóloga Carmen Antoni, bajo el objetivo de poner en valor el patrimonio y las tradiciones del municipio.

"Los americanos llegan a Canet buscando un emplezamiento de costa para levantar unos estudios de la Paramount, una ubicación que tuviera bonitos paisajes, además de buenas comunicaciones", comentaba Pons a Levante-EMV. Esto les lleva a mantener contactos con el cine de la localidad, que en aquel entonces se conocía como cine Serrano, ubicado en la plaza de la Iglesia en la que fue la biblioteca municipal.

En concreto, las conversaciones se llevaron a cabo con el propietario, José Canelles, con la intención también de poder proyectar en sala documentales y proyectos cinematográficos que se rodaran tanto en el pueblo como en los alrededores.

Apoyo inversor

La iniciativa contaba con apoyo de grandes empresarios vinculados a Canet, que querían invertir en la iniciativa, como era el caso de Ramón Patuel, vinculado al teatro Apolo en Madrid, luego reinaugurado como el Nuevo Apolo. Junto a Patuel, que tenía propiedades en la zona, además de su casa de veraneo, estaba también otro empresario afincado en Canet, apodado Pastor, vinculado con una fábrica de motores, del que permanece en pie en el pueblo una finca conocida como la Finca de Pastor y un pozo de riego que también lleva su nombre.

Una de las fotos de una grabación.

Una de las fotos de una grabación. / LEVANTE-EMV

Los americanos fueron dejando su impronta en la historia, ya que Canet sirvió de escenario y plató de algunos audiovisuales, tal y como narran estos investigadores tras recoger información a través de testigos que vivieron al historia en primera persona como Vicente Canelles o el empleado del cine, Vicente Bonet, quien tocaba el piano para animar la sala durante la época del cine mudo.

Este último, de hecho, fue protagonista en algunos de estos trabajos. El mismo narraba cómo la productora pagó por el uso de unos caballos y mulos para rodar varias escenas por las dunas de Canet, además de otras tomas recorriendo las calles del pueblo junto a niños y niñas jugando. Grabaciones que se proyectaron en el cine finalmente.

Desenlace

Cuando todo parecía andar sobre ruedas con el proyecto a punto de hacerse realidad, un inesperado desenlace truncó los planes de los americanos. El robo del maletín que portaba el dinero para poner en marcha los estudios alejó la posibiidad de que este sueño se hiciera realidad. "Cuentan que estos se cabrearon tanto que decidieron desistir de este emplazamiento y apostar por otro cercano a París", dicen reconociendo los estudiosos que esta historia tiene mucho de leyenda popular.

Lo que sí es cierto es que el pueblo elegido fue Joinville-Le-Eont, donde finalmente se montaron los estudios cinematográficos de la Paramount, que se convirtieron en el epicentro europeo del cine multilingüe a mediados de los años 30 gracias a lo que ahora es uno de los conglomerados de medios y entretenimiento más grandes del mundo.

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