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Canet culmina la primera fase de su plan pionero contra la regresión costera

El ayuntamiento instala ocho boyas inteligentes que permitirán ‘mapear’ el fondo marino, conocer cómo afectan los temporales a su playa y cómo evitarlo

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Mónica Arribas

Mónica Arribas

Canet d'en Berenguer

Canet d'en Berenguer ha dado un paso más en su proyecto pionero en España para regenerar la costa con ingeniería verde, una iniciativa replicable en otras localidades y de especial interés en la Comunitat Valenciana pues, según un estudio de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), cerca del 64% de las poblaciones del litoral sufren un problema de regresión.

La nueva medida puesta en marcha este jueves ha sido la instalación de ocho boyas inteligentes para conseguir un mapa exacto del fondo marino.

Colocadas en distintos puntos del ancho de su playa y unos 30 metros hacia dentro, estos trabajos completan la infraestructura necesaria para poder conocer el estado de fondo marino en tiempo real, poder identificar los puntos en los que se forman las olas durante los temporales e instalar arrecifes móviles que reduzcan su tamaño así como su el impacto en el litoral.

Esto supone la segunda fase de un proyecto ideado y desarrollado por su alcalde, Pere Antoni Chordà, que cuenta con fondos de la propia Unión Europea y el apoyo de los ministerios de Ciencia y de Transición Ecológica.

Trabajos desde hace año y medio

La iniciativa se dio a conocer en diciembre de 2024 junto a la ministra de Ciencia, Diana Morant, quien admitió la intención de exportar la iniciativa a nivel nacional e internacional.

Entonces se presentó la primera boya que sirvió para ir testando el software específico diseñado por la firma Stalink, y que, en principio, debía funcionar hasta principios del verano pasado. Sin embargo, como explican desde el ayuntamiento, "los resultados fueron tan esperanzadores que esa fase inicial se extendió varios meses".

“El resultado fue un software más potente, capaz de cubrir un área más amplia, por lo que el número de boyas necesario para monitorizar el fondo marino de Canet se redujo de diez a ocho, con el consiguiente ahorro: el precio de este material ha sido de 247.933 euros (sin IVA), entre 60.000 y 120.000 euros menos de lo previsto”, explicó Ismael Yuste, Técnico de Innovación, Mejora y Modernización administrativa del consistorio.

Uso de drones

Ahora, las boyas empezarán a emitir información en tiempo real, con lo que permitirán mapear los puntos más importantes de la zona. En las próximas semanas se añadirá un dron marino y otro aéreo que permitirán conectar esa información y hacer el mapa más preciso.

El siguiente paso, aun en desarrollo, será la instalación de los arrecifes móviles que se podrán ir cambiando de posición en función de la evolución del fondo marino y de las diferentes necesidades para retener la arena.

El resultado es que, en caso de dana o tormenta, se podrán saber los lugares en los que se forman las olas y cómo va a llegar a la playa. De este modo, el sistema permitirá desplazar esos arrecifes a distintos puntos en función de las previsiones y, por tanto, proteger la playa.

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