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Sagunt aspirará a captar más turismo astronómico como el del reciente eclipse y el de 1860

El consistorio planea repetir la fiesta en nuevos emplazamientos tras reunir a más de 3.000 personas en el Pantalán

La celebración ha recordado la visita de ilustres como Pedro Antonio de Alarcón a finales del siglo XIX, quien viajó desde Madrid para ver el fenómeno desde el Castillo

Imagen del eclipse de 1860 en Sagunt.

Imagen del eclipse de 1860 en Sagunt. / Levante-EMV

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Mónica Arribas

Mónica Arribas

Sagunt

El turismo astronómico se ha dejado notar este 12 de agosto en Sagunt, con establecimientos hoteleros llenos y reservas realizadas con meses de antelación de personas ávidas de disfrutar de un momento histórico. Ese fenómeno centró además el 32% de las 1.202 demandas de información registradas en las oficinas de turismo municipales del 8 al 12 de agosto.

Pero ese gusto por el astroturismono es nuevo en la ciudad y ya en el lejano 1860 hubo incluso personajes ilustres que visitaron la comarca en busca de esa estampa que entonces se produjo a mediodía, concretamente, entre las dos y las tres de la tarde. Ahora, tras reunir a más de 3.000 personas para ver el eclipse solar en el Pantalán del Port de Sagunt, el ayuntamiento se plantea volver a repetir esa intensa fiesta tanto en 2027 como en 2028, cuando hay previstos otros dos.

Para ello, la idea inicial es apostar por nuevos espacios "para así llevar la ciencia a más puntos de la ciudad", como explicaba a preguntas de Levante-EMV el edil Toni Iborra, responsable del departamento de Ciencia, Innovación y Universidades. "Dado el buen resultado y el éxito de la experiencia, valoramos repetir en otros lugares", decía sin precisar más, pero reconociendo que·"este año, por logística, decidimos centralizarlo en un único sitio para todo el municipio" y que "hay lugares como el Castillo de Sagunt que suponen un lugar excepcional para este tipo de eventos". Este último lugar, sin embargo, es un monumento nacional de gestión autonómica, por lo que su uso para algo así requerirá sin duda muchas conversaciones previas para hacerlo posible.

Aún así, Iborra admitía que el evento de este año fue planificado "con mucha antelación y ello permitió comprar a un buen precio 11.150 unidades de las mejores gafas homologadas del mercado", que son las que luego el consistorio repartió gratis. Tras meses de preparativos y una inversión total de algo más de 20.000 euros, el concejal asegura haber recibido muchas felicitaciones por este acto que contó con una exposición previa en el mismo pantalán, música en directo, talleres para niños, pantalla gigante, retransmisión en streaming y reparto de todo tpo de merchandising. Con todo ello, su delegación "quiso cumplir el doble compromiso adquirido con la ciudadanía cuando creamos esta nueva área municipal al principio de este mandato: Dignificar el papel de la ciencia en la sociedad y ser altavoz de la divulgación científica", afirma.

De cara a nuevas ediciones, la edil de Turismo, Natalia Antonino, también daba por seguro "una coordinación y un trabajo en equipo, como el que ha habido en esta ocasión", para así atraer a más amantes de la astronomía.

El eclipse de 1860

La expectación levantada por este fenómeno en la ciudad ha hecho recordar a la Biblioteca Valenciana en redes sociales que ya en 1860 la ciudad recibió incluso a personajes de renombre que querían ver el eclipse desde Sagunt. Una de ellas fue el famoso novelista, Pedro Antonio de Alarcón, el autor de obras como El sombrero de tres picos. Como recuerda el investigador local Juan Antonio Millón, este escritor no dudó en desplazarse en tren desde Madrid para contemplar el espectáculo natural desde las ruinas del Castillo.

Lo hizo junto a unos amigos con los que se encontró en Valencia. Los citó como "poetas del Turia", pero no dio nombres, añade el investigador. Pese a esto, Millón ha confirmado que uno de ellos fue Vicente Wenceslao Querol, que escribió un poema dedicado al eclipse pero sin precisar en él dónde lo vio.

Recreado en una litografía

Aquel fenómeno astronómico fue recreado en un dibujo que conserva la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu. Fue una litografía firmada por Estellés, que obsequió a sus suscriptores el periódico liberal La Opinión, editado entre 1860 y 1866.

Esa lámina mantiene el nombre de la ciudad como Murviedro, que fue sustituido en 1868 pero, además, incluye una numeración e identificación de las estrellas que aparecen en el cielo.

Ahora, 166 años después, el fenómeno no pudo seguirse desde el interior del Castillo pues, como adelantó Levante-EMV, la Conselleria de Cultura decidió adelantar su horario de clausura, por lo que se cerró media hora antes de que comenzara el eclipse parcial. Aún así, esto no evitó que numerosos vecinos y visitantes subieran al exterior oeste del monumento para disfrutar junto a las murallas de unos momentos únicos.

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