Nada, absolutamente nada, de lo que le está pasando al veterano y mítico piloto italiano Valentino Rossi, de 42 años, tiene explicación. Ni él la ha encontrado, pese a poner mil excusas a su pésimo arranque de temporada, ni su fábrica (de casi siempre), Yamaha, se la pide una vez alejado del equipo oficial y, mucho menos, su nuevo equipo el Petronas Yamaha SRT (Sepang Racing Team).

El ‘Doctor’, escasamente competitivo en entrenamientos y carreras este año, solo ha puntuado en 3 de los 7 grandes premios disputados, figura en el puesto 19º del Mundial de pilotos (Marc Márquez, tras nueve meses de ausencia, tres operaciones y una dura rehabilitación, está por delante suyo) y se encuentra ya a 100 puntos del líder, el francés Fabio Quartararo (Yamaha), es decir, el ‘Diablo’ le saca cuatro victorias de ventaja a ‘Vale’ en siete grandes premios, lo nunca visto. “Seguiré”, dijo no hace mucho, “si estoy entre los cinco primeros”.

Retirarse antes de hora

La situación de Rossi, que vive encerrado en su mundo, cada vez más reducido y menos influyente después de que Yamaha desmantelara todo su equipo técnico, hace temer tanto a su escudería como a la propia organización del Mundial, según ha podido saber El Periódico de Cataluña, que el ‘Doctor’ podría estar planteándose protagonizar una sorpresa y un desplante impensable cuando empezó el campeonato y es dejar de competir, retirarse, jubilarse, antes de que concluya el Mundial, justo a mitad de temporada, lo que sería desastroso tanto para el ‘team’ Petronas Yamaha como para la compañía Dorna Sports, que no podría homenajear al gran campeón como desea.

Rossi ha asegurado que tanto la carrera del pasado domingo en Montmeló, en la que se fue al suelo, como las dos próximas citas antes de las vacaciones –Sachsenring (Alemania), el próximo 20 de junio y Assen (Holanda), el 27 de junio—pueden ser vitales para decidir su futuro. Futuro que todo el mundo piensa, ahora, que podría ser anunciar que renuncia al año que le queda de contrato con Petronas Yamaha, es decir, al 2022, pero que muchos, insisto, temen que sea, dados sus malos resultados y la imposibilidad de levantar cabeza, anunciar que deja de competir aprovechando el parón veraniego.

Valentino Rossi (Yamaha) escucha a su técnico en el test de Montmeló. ALEJANDRO CERESUELA

Según ha podido saber El Periódico, ningún responsable del team malayo, ‘satélite’ de Yamaha, ni siquiera su máximo responsable y persona sumamente apreciada y valorada en el ‘paddock’ de MotoGP, Razlan Razali, es capaz de saber qué le ocurre a Rossi y, sobre todo, preguntarle. En su nuevo equipo, nadie habla con el ‘Doctor’ para saber qué le ocurre y si lo suyo tiene solución a corto plazo. Y no le hablan, no por mala relación, sino por respeto, casi por temor. Rossi, que sigue siendo alguien intocable en el ‘paddock’ tras haber sido el piloto, el mito, la imagen sobre la que se ha construido y sostenido el Mundial de motociclismo hasta la llegada de Marc Márquez, infunde tanto respeto en el equipo Petronas, que ni siquiera osan preguntarle qué le pasa o qué hará, de ahí que muchos teman llevarse una sorpresa dentro de unas semanas.

Cuatro años sin ganar

Es evidente, cristalino, que todo el mundo piensa que Rossi no correrá la próxima temporada, pero, hasta ahora, nadie contemplaba la posibilidad de que se bajase de la Yamaha M1 oficial, a mitad de campeonato. Ahora sí hay quien teme esa posibilidad. Y asusta. Los datos, desde luego, demuestran que el ‘Doctor’ ya no debería estar compitiendo. Ésta es su temporada nº 26 en el Mundial. Ha corrido 421 grandes premios, ha logrado 115 victorias y 235 podios. Pero…pero su último título data del 2009, hace ya 11 años que persigue 'el décimo'; su última victoria fue en Assen-2017, ahora se cumplirán cuatro años; su última ‘pole position’ la protagonizó en Mugello-2018 y su último podio (3º) fue, en Jerez, el pasado año.

Rossi, rodeado de jabatos a los que no les importa jugarse la vida en cada entrenamiento a 360 kms/h., ya piensa más en el futuro inmediato, tanto en el ‘paddock’ como fuera de la pista, que en correr al más alto nivel pues lleva tiempo expresando su deseo de tener un hijo con su compañera Francesca Sofia. Acaba de saberse que, la próxima temporada, Rossi, es decir, su academia, la VR46, tendrá equipo en MotoGP y tendrán dos buenas Ducati.

Acuerdo con Ducati

Y, no solo eso, el acuerdo de Rossi con la firma de Borgo Panigale va mucho más allá de convertirse en la segunda escudería ‘satélite’ de las ‘balas rojas’ italianas en la categoría reina, ya que la marca propiedad de Audi quiere que la estructura del ‘Doctor, su Academy VR46, crezca en Moto3 y Moto2 hasta convertirse en el trampolín y escalera de proyección para la categoría reina de Ducati, tal y como ha hecho KTM, creando una estructura para que sus jóvenes pilotos se formen en Moto3, crezcan en Moto2 y den el salto a MotoGP ya formados. El acuerdo Rossi-Ducati es, en ese sentido, total.

Se da la circunstancia de que la decisión de Rossi, es decir, asociarse a Ducati y no a Yamaha para su nuevo ‘team’ de MotoGP, pilló absolutamente por sorpresa a la fábrica japonesa de los diapasones. Bueno, a Yamaha, no, más bien a su responsable en los circuitos, el británico Lin Jarvis, que, en una primera aproximación de Razali para renovar el contrato, le pidió al ejecutivo malayo, persona de enorme prestigio en Malasia, casi el doble de lo que está pagando ahora, lo que indignó al ejecutivo de Petronas. Cuando Jarvis supo que el futuro equipo de MotoGP de Rossi, el Aramco Racing Team VR46, utilizaría la ‘Desmosedici’ de Ducati, bajó el precio de sus motos y, en Mugello, llegó a un acuerdo de renovación con Razlan Razali.