Ha vuelto a ser escalofriante porque, entre otras cosas, ha sido un incidente muy parecido al de Jerez-2020 donde se rompió el húmero derecho e inició un largo viacrucis. Ha vuelto a ser una caída fea, fea, fea, de las que, de nuevo, pueden llevar a cualquier piloto al hospital y mantenerle de baja durante meses. El catalán Marc Márquez (Repsol Honda) brillante ganador y arrollador en Sachsenring, hace solo seis días, ha sufrido hoy lo que en el argot se llama ‘high side’, es decir, un vuelo por encima de la cúpula de su Honda RC213V, una salida por orejas, un vuelo increíble sobre la pista de la 'catedral', con aterrizaje violento en el asfalto tras dar, en el aire, una vuelta de 360 grados. Por fortuna, MM93 solo se golpeó el codo derecho, pero regresó a su boxe sin pasar por la clínica del circuito de Assen (Holanda).

Márquez, que estaba en ese momento mejorando en 13 milésimas de segundo el mejor crono de entonces de Maverick Viñales (Yamaha), es decir, iba rápido, rápido, pegadito a la estela del campeón mallorquín Joan Mir (Suzuki), abrió gas o antes de tiempo o con excesiva euforia, la rueda trasera de su Honda derrapó y, en un efecto trampolín, despidió al campeón de Cervera por encima de la cúpula de su RC213V a más de 137 kilómetros por hora. El golpe fue con su rodilla derecha, Marc se protegió, de inmediato, su brazo, húmero y hombro derecho, intentando evitar la clásica fractura de clavícula que suelen ocasionar los violentos ‘high side’ y, después de varias volteretas, salió milagrosamente ileso del percance.

Un giro muy veloz

El campeón de Cervera, que se mostró muy veloz en los primeros compases del primer día en la ‘catedral’, acabó la jornada, ya metido directamente, de momento, en la Q2 del sábado, a 0.429 segundos del mejor tiempo de Viñales (1.33.072 minutos), que, muy en la línea de la montaña rusa en la que vive el piloto de Yamaha, pasó de ser el último en el GP de Alemania (a más de 24 segundos del vencedor, Marc Márquez), criticar a Yamaha porque no le hacían ni caso, a ser el más veloz en los dos primeros ensayos de Assen. Incomprensible del todo. Entre Viñales y Márquez se colocaron Pol Espargaró (Honda), Miguel Oliveira (KTM) y, cómo no, Fabio Quartararo (Yamaha), el líder del Mundial.

Esta es la novena caída de Márquez desde que reapareció, después de casi un año sin competir, en el Gran Premio de Portugal. La verdad es que los pilotos de Honda, cuya RC213V de este año no está a la altura de la moto del 2019, por ejemplo, con la que MM93 arrasó, acumulan ya esta temporada la friolera de 38 caídas: las nueve de Marc, las 13 de Pol Espargaró, que hoy también se ha caído, seis de Takaaki Nakagami y 10 más de Àlex Márquez, que, el pasado año, acabó en el podio y ahora sufre como todos ellos.

Es por ello que, por vez primera en mucho, mucho, tiempo, Márquez fue muy crítico con el trabajo de su equipo, especialmente con los ingenieros electrónicos. “No estoy hablando de la moto, de su evolución, de sus prestaciones en uno u otro circuito, la crítica o el toque de atención viene porque solo nosotros, solo los pilotos de Honda, yo, Pol (Espargaró) y Àlex (Márquez), estamos sufriendo este tipo de caídas, de accidente, de vuelos, de ‘high side’ y eso no puede ser, debemos arreglarlo, sino este año, de cara al 2022. En esas curvas, en ese momento, es cuando la electrónica te tiene que salvar el accidente o, como poco, disminuir el peligro. No puede ser que cuando la rueda trasera derrape no haga efecto el control de tracción, la electrónica no actúe correctamente y tú salgas despedido como nos ha pasado este año a todos”.

Márquez reconoció haber sido “muy afortunado” en este accidente, pero teme que si se vuelve a repetir una caída así, no tenga tanta suerte. “Me he quedado aturdido durante unos segundos. Por suerte, tengo varios golpes, pero ninguno fuerte, fuerte. Este tipo de caída las debe evitar la electrónica y, por tanto, tenemos que mejorar, pues se trata de dos cosas vitales para correr: seguridad y confianza. Sin seguridad y confianza en tu moto es imposible correr, ser competitivo y ganar. Hoy me he salvado, pero en Jerez-2020 me hice daño y quien sabe si puedo volver a dañarme si se repite, insito, este tipo de caídas, estos 'high side', que solo nos pasan a nosotros".